Philip corrió a su carro necesitaba irse de inmediato de allí, entrar a esa casa fue muy mala idea todo parecía como un cuento de terror. Aun recordaba lo que le paso al entrar y se le erizaban los vellos del brazo, metió la llave en la abertura para encender el auto pero no hizo nada era como si estuviera muerto golpeó el volante varias veces. Se calmó un momento y se bajó de nuevo, no podía huir solo porque escucho simplemente unas voces. Por algo llegó allí, su único objetivo era saber dónde estaban esos dos muchachos, se armó de valor y entró nuevamente pero esta vez fue diferente reinaba un gran silencio como si no pasara nada. Fue caminando por la sala notó que todo estaba en orden, como si nadie estuviera allí, visualizó cada área de la casa al terminar subió a las habitacion

