Philip escuchaba atentamente lo que la madre de Magnus explicaba, ellos estuvieron buscando a su hijo por un año sin parar pero de un momento a otro su padre perdió el interés y desistió de todo. Ya no tenía ánimos y con eso tuvieron problemas muy fuertes, cada noche terminaban discutiendo por su búsqueda. Ella ya no soportó más y decidió divorciarse, él no se opuso incluso el día de la firma se presentó sin alguna expresión en su rostro solo firmó y se retiró sin al menos decir adiós. El estar sola la hizo crecer y no ser dependiente de nadie, aclaró que ella había contratado otra detective privado porque el de la comisaría dejó de hacerlo. —Me puede decir el nombre o apellido de ese comandante—le comentó Philip interesado. —No recuerdo su nombre, solo sé que le decían comodante Taylo

