Cómo no tengo absolutamente nada que hacer, fui a la oficina a revisar unos documentos de los insumos y el nuevo sistema que se implementó, decidí salir por la tarde a algunos hoteles, puede ser que las oficinas no estén funcionando al cien por ciento, pero es un buen momento para observar que los hoteles estén funcionan bien con el nuevo sistema y el programa de insumos. –Buenos tardes, señorita Wiles –saludó la recepcionista nerviosa. ¿En qué momento me convertí en la jefa amargada que les viene a arruinar el día? –Buenas tardes –intenté sonreír –. Solo vengo a ver cómo se están adaptando con los nuevos cambios. La chica vio a otro chico detrás dudando un poco antes de contestar. –En realidad, no ha ahorrado el tiempo en algunas cosas, pero no podemos manejarlo por completo, nos es

