56

2045 Palabras

–Hola Jack –saludó mamá. –Señora Wiles, que gusto verla.  –¿Cómo está tu mamá?  –Está bien, ahora–contestó –. Vine a buscar a Selina, pero parece que no hay nadie así que decidí esperar. –Estaré adentro –respondió mamá antes de mirarme y entrar a la casa. –Estás muy lejos de tu casa –comenté.  –¿Era mío? Sentí esa presión en mi pecho de nuevo.  –Eso ya no importa – murmuré –. Vete a casa. Bajé la mirada y caminé adentro, pero me interrumpió el paso. –Planeabas abortar y no me dijiste –mencionó –. Debiste decirme. –No era tuyo –mentí –. Así que no tiene que importarte. –No soy idiota, Selina –gruño –. ¿Crees que no lo sé?  –Tu te acostaste con alguien más, yo también pude hacerlo –ataque. –¡No es cierto! Piensas que no lo sé. –No me interesa lo pienses, ni siquiera me escucha

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR