Capítulo 25

1085 Palabras

Llegamos hasta mi puerta, la cual abro inmediatamente, pero como a veces se atasca la condenada. No me queda más que liberar su mano para poder abrirla. Me siento extraña al perder el contacto de su mano con la mía, pero sé que el hecho de haberla tenido junto a la mía por tanto tiempo es un triunfo. Por eso no la vuelvo a buscar. —Es grande el lugar… —me comenta al entrar, sonrío encantada al ver cómo habla más. Es como si el hecho de haber compartido ese momento le hubiera permitido a él abrirse un poco más—. ¿Vives tu sola aquí? —Si, eso es correcto ¿Por qué? —le pregunto sin dejar de caminar hacia la cocina donde tengo pensado poner a hervir el agua para el café. —Solo opino que este sitio es muy grande para que estés tu sola aquí, ¿No tienes miedo de estar siempre aquí encerrada?

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR