NARRA ZAID Una opresión se comenzó a hacer presente en mi pecho, la tenía entre mis brazos sin embargo su calor estaba disminuyendo poco a poco, ella estaba sufriendo monumentalmente -” es tarde zaid, es la hora de dejarlas descansar “ Mi cabeza comenzó a dar vueltas no, no podía dejar que ella se fuera de mi lado, estaba desesperado y miles de opciones rondaban por mi cabeza intentando encontrar una posible solución sin embargo solo se me ocurrieron tonterías, si yo hubiera actuado antes la hubiera aceptado y marcado antes. ¡Marcar! eso era la debía hacer, debía marcarla, lo hice de inmediato y sin dudar un solo segundo más cada segundo contaba en este momento ella estaba cerrando sus ojos; al terminar la mordida recité las palabras que al principio de toda nuestra historia com

