Abrí mis ojos lentamente cuidando que la luz no me molestara, traté de mover mi mano, pero algo o mejor dicho alguien lo impidió, sentía el cuerpo adormecido aún no me movía para ver a la persona, esta no parecía darse cuenta que estaba despierta ¿Cuántas veces había despertado en aquel lugar? Giré mi rostro para ver a la persona, grande fue mi sorpresa cuando encontré a Zaid a mi lado, estaba dormido, lo moví de un lado a otro hasta que se despertó, solté mi mano me encontraba sumamente furiosa por las palabras tan hirientes que antes había dicho -” ¿por qué no me lo dijiste antes? Preguntó el ¿decirle que, de que estaba hablando? No tenía respuesta a su pregunta así que opte por mirar mis pies mientras lo ignoraba, mi mente comenzó a divagar las mismas preguntas se repetían una y ot

