Cuando abrí mis ojos el mundo me dio vueltas, unas inmensas ganas de vomitar vinieron a mí, me levanté cuidadosamente camine al cuarto sosteniéndome de las paredes y subiendo las escaleras arrodillada. Mire el calendario 1 de octubre había dormido todo un día afuera, en la intemperie, con razón sentía más frío de lo normal y algunas partes de mi cuerpo dolían. Habían pasado ya casi ocho meses desde que me enteré que mi mate era Zaid, el tiempo se había pasado volando como si fuera una suave brisa de verano, había tantas casas que quería decir, tantos lugares que ver. Miraba la ventana viendo el hermoso paisaje que se alzaba frente a mí ¿volvería a verlo mañana o en algunos días después? ¿alcanzaría ver las cosas que deseaba antes de cerrar mis ojos? Que aseguraba que el día de mañana iba

