37

1156 Palabras

Un quejido se escapa de mi boca cuando comienzo a recuperar la conciencia. Abro los ojos con dificultad e intento moverme cuando a mí alrededor veo fuego. Estoy atada a una silla del comedor y Carlo está sentado frente a mí con una sonrisa de suficiencia. Tiene sobre sus piernas a Francisco quien llora en silencio resignado. —Este será nuestro final Tatiana, no te irás sola, los tres nos iremos juntos. —Deja de joder —digo, pero termino tosiendo a causa del humo. —Libéranos o al menos deja al niño. Si quieres morir hazlo tú solo. Me remuevo con más fuerza a pesar de que la herida en la pierna me envía agujones de dolor. Mis movimientos hacen que la silla se caiga y termino en el suelo tras soltar una maldición. —Por favor —suplico —déjanos ir Carlo. El hombre presiona al niño en s

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR