34

1077 Palabras

Secuestrada, comprendo que cometí un error muy grande cuando despierto en una cabaña lejos de todo. El paso de la noche trajo consigo la pérdida de la esperanza. Carlo no iba a dejarme ir de buena gana, mucho menos con su hijo. No logro entender las razones que mueven a este hombre, hay algo más grande que una simple obsesión. Por lo pronto, solo me queda ganar tiempo e intentar conocer sus planes. En la mañana, él prepara un desayuno y nos hace comer en la mesa. Parece que intenta fingir que somos una familia feliz a pesar de que estamos en silencio. Yo mantengo la calma, por Francisco a pesar de que deseo no probar bocado. Cuando él no me mira, recorro con mi mirada el lugar buscando un modo de escapar. Tiene que haber alguna forma. ¿Lo malo? No tengo ni idea de dónde estamos. ¿Qué tan

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR