-Rossi se está acercando cada vez mas a las fronteras, negocia con los soldados del lugar- Ángelo daba informe de los movimientos de Rossi de estas últimas semanas. Caruso se mantenía en su oficina pensativos de la situación, necesitaba viajar para detener al vejete de Rossi. Sabía lo que el hombre estaba buscado. “una guerra”. Recordando años pasados Caruso tenía presente que aquel hombre no daba su brazo a torcer. Siempre y cuando tenga un punto débil. Mas bien dos. El primero andaba descarriado comportándose como una madre con n*ño ajeno. El segundo lo mantenía seguro en su casa. ¿Cuál era más fácil de agarrar? El pequeño borrego indefenso. Pero para hacer un movimiento su mirada se posó en Lewis. -en dos semanas partimos, dile a los de mas que se preparen- Ángelo asentía y se

