Capítulo #5 "El hospital"

1306 Palabras
Kassandra despertó desorientada, ella lo primero que hizo fue sujetar su vientre con miedo a lo que podría suceder, aunque se hubiese quedado sin esposo, sin casa y sin matrimonio, ella jamás en la vida quería quedarse sin su bebé, pero esto sería algo de lo que nunca se olvidaría, ella jamás le perdonaría a Fernando haberla sacado de esa manera de la empresa, él no fue capaz de darle una oportunidad de hablar, el médico entró para saber cómo seguía ella. —Buenas noches señora, soy el médico de guardia, ¿Cómo se siente? — Ella se impresionó demasiado, ¿Cómo que ya era de día tan rápido? Pero la necesidad de saber si tenía aún a su hijo dentro de su vientre era más importante, además que necesitaba sus pertenencias. —Buenas noches, por favor, necesito saber, ¿Cómo está mi bebé? — El médico se acercó a ella junto a una carpeta en donde estaba su historia médica. —El feto está con buena salud, ahora mismo vendrá una enfermera a buscarte, te llevará a un área en donde te realizare un ecosonograma, ahí podremos estar seguro de tu situación, has llegado sangrando, hemos detenido el sangrado, pero necesitamos un diagnóstico más certero a tu situación— —Entiendo doctor— El médico la observa detenidamente, ella era tan hermosa y elegante, no sabía cómo una mujer así podría estar en un hospital público, sus prendan eran tan costosas. El se retiro con la imagen de la mujer en su cabeza, era difícil de sacarla, Kassandra no pudo evitar llorar, nunca pensó sufrir tanto mientras estuviese embarazada, su corazón estaba herido por el trato de su esposo, aunque ella trataba de recordar cómo llegó a la misma cama que Daniel, ella no lograba de entenderlo, solo podía llorar sin consuelo alguno, su pequeña nariz estaba tan roja como un tomate, cuando la enfermera llegó a buscarla en una silla de rueda quedó impresionada por la belleza de la mujer, no importa que ella estuviese en un estado de tristeza, aun así en ella se refleja una hermosa mujer. —Señora, la ayudare a bajar de la camilla con cuidado, debe sujetarse de mí, iremos a la sala de ginecología— Kassandra asintió y se dejó llevar por la enfermera, ella había manchado la única prenda de ropa que tenía bajo su poder, esas prendas de ropa que le dieron en el hotel, ahora solo tenía puesta una bata de hospital, estaba tan nerviosa por lo que podrían decirle. Mientras la enfermera la llevaba en la silla de ruedas, ella miró por el pasillo a cada una de las habitaciones que estaban abiertas, era triste como ella vivía una vida de riquezas y en esos hospitales se veían la pobreza y falta de gobierno, solo que ahora no tenía dinero alguno para ayudar, solo le quedaba seguir insistiendo hasta poder comprobar su inocencia. La silla de ruedas se detuvo y miró al frente, en ella estaba un pequeño consultorio con una máquina, era una pantalla tan pequeña que no creía poder ver el crecimiento de su hijo. —Por favor, vamos a subirla en la camilla con mucho cuidado— Entre la enfermera y el médico la ayudaron a subir con cuidado, ella no sentía dolor alguno y su sangrado había cesado, pero aun así ellos no querían arriesgarse, el líquido frío chocó contra su piel, ella no pudo evitar que su piel blanca se erizará, no estaba acostumbrada a que otro hombre viera sus partes, Fernando siempre la llevo con ginecólogas, jamás había sido atendida por un hombre. —Kassandra, déjame decirte que tendrás un hermoso y sano varón, acá se puede ver lo grande que está— Ella abrió sus ojos de par en par, no podía creer que ya pudiese saber que sexo sería su hijo. —¿Es normal saberlo con tan pocos meses? — —Tiene tres meses señora, puedo verificar que usted está sana y el bebé también, solo fue un coágulo de sangre que quedó de su última menstruación, ¿quiere que llame a su esposo para que la venga a recoger? — Kassandra bajo su mirada, ella no tenía quien la buscara ahora, estaba sola en este recorrido que empezará próximamente. —No tengo esposo, ¿podrían conseguir mis pertenencias? — El médico miró a la enfermera y ambos observaron las alianzas que ella llevaba en su mano izquierda, pero si ella les asegura que no tiene esposo, ¿Quiénes son ellos para juzgarla? —Usted ha llegado solo con lo que traía puesto, aunque el hombre que la trajo al hospital aún está afuera esperando por usted— Kassandra no entendió las palabras del médico hasta que se recordó del señor del taxi, él había sido tan amable con ella, estaba segura que su pequeña bolsa quedó en su auto, pero no tenía ropa alguna para salir del lugar, solo esta bata de hospital. —¿Puedo llevarme esta bata puesta? — Ella al hacer la petición sintió como su pequeño rostro se tornaba de un color carmesí, estaba apenada por hacer este tipo de peticiones, además que saldría con esa bata que era un poco transparente. —No veo ningún problema, es desechable, de igual manera será desecada, puede llevarla, aquí tiene los exámenes y el ecosonograma, espero puedan servirle más adelante, recuerde tomar sus vitaminas diariamente y asistir a las consultas mensuales— Kassandra escuchó atentamente y asintió, ella recibió la carpeta, este médico fue tan educado con ella, al contrario del otro que la echó del hospital y la trato tan mal, el médico salió del pequeño consultorio en donde estaban y la enfermera no dudo en llevarla a la salida en la silla de ruedas, no tenía duda que en el mundo aún quedaban personas de buen corazón, para su sorpresa la prensa estaba ahí, ellos tomaron tantas fotos hasta cansarse, el taxista quien vio cómo todas esas personas encima de ella, corrió para ayudarla, él cómo pudo le cogió la mano y la sacó del alboroto que los paparazzi estaban armando. —Señora por aquí, acompáñeme— Kassandra asustada reconoció al hombre y recibió su ayudó, él abrió la puerta de atrás del auto y ella entró, el señor se apresuró para salir del lugar y dejar a todos atrás. —Señora ¿a dónde la llevo? — Kassandra no tenía a donde ir, ella era una mujer sola en este mundo, no tenía padres, nunca los conoció, ella vivió toda su vida en un orfanato, ahí le brindaron todos los estudios, así ella salió adelante, fue una gran estudiante y gracias a su promedio, logró conseguir una beca en la universidad más costosa de la ciudad, fue ahí donde ella conoció a Fernando, pero el lugar donde ella se crío ya no existe. —¿Podría llevarme a un hotel económico? Algo donde logre cancelar varias noches— El hombre tuvo la oportunidad de investigar quien era ella, afuera del hospital se rumoraba su caso, no quería tener problemas, pero podría ayudarla. —Señora conozco un lugar en donde alquilan pequeñas piezas, es como una casa pequeña, ahí podría estar el tiempo necesario, y pagar un mes entero, sería más económico para usted— Ella lo pensó, no quería más problemas con la prensa, si se llegase a quedar en un hotel sería la habladuría de todos, por lo que tomó la palabra del hombre. —Gracias, mi nombre es Kassandra, ¿Cómo es el suyo? Le agradezco si me lleva a ese lugar— —Mi nombre es Pablo, ya la llevo— No tenia mas que aceptar la ayuda del hombre, aunque no lo conoce, él había cuidado de ella y de su bolsa, no era mucho el dinero que había ahí, pero si alcanzaba para mucho.
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