Veo a los chicos saltar de un lado al otro mientras se desplazan por la cancha de Voleibol, el equipo parece mucho más unido que en juegos anteriores.
- ¡Destrocen a esos debiluchos! – El grito de Atena casi rompe mis tímpanos, aunque teniendo en cuenta su personalidad; no sé a quien de los dos equipos está alentando. Veo a Kaleb saltar mucho más alto de lo que yo podría juntando todos los saltos que he dado durante mi vida, golpea el balón regresándolo al lado de la cancha del equipo rival, lleva tanta potencia que los chicos del equipo rival no pueden pararla.
- ¡Eso! – grita Kaleb al anotar otro punto para el equipo
- Hoy está imparable – dice Atena acercándose a mi oído - ¿Le prometiste algo si ganaba? – me pregunta con picardía
- Cierra la boca – digo molesta - ¿Por qué seguimos aquí? Quiero regresar con Viernes.
- ¿Acaso eres veterinaria?
- No
- Pues la persona que se quedó con el sí lo es – dice regañándome – No te has separado de el desde ese incidente; relájate, te vendría bastante bien.
- Pero…
- Nada, Viernes seguramente está feliz con el par de botas que le obsequie para morder – su comentario me hacer reír.
- Eso no lo discuto, estaba eufórico.
- Claro que sí, yo las elegí personalmente. Ahora concéntrate en animar a tu hombre – dice regresando su atención al partido. Yo hago lo mismo, veo a mi pelinegro correr, saltar y divertirse mucho con sus amigos; verlo tan feliz me llena a mí de alegría (sin considerar que se ve super Sexy cuando juega). No le quito la mirada en todo el partido, me concentro tanto que no me doy cuenta cuando el juego termina hasta que los veo celebrar juntos su victoria.
- ¿Ya podemos irnos? – Atena ignora por completo mi pregunta y me arrastra hasta la cancha con los muchachos.
- Buen juego, inútiles – los felicita y les lanza unas botellas de agua fría
- ¿Se supone que esa es una felicitación? – le pregunta Khai
- Es obvio, cabeza hueca – ella le ofrece una botella de agua que el acepta.
- Solo quería asegurarme – se defiende
- ¿No vas a felicitarnos? – me pregunta Kaleb
- Oh… sí, felicidades – tomo una botella de agua y se la ofrezco – Fue un gran juego.
- Gracias – dice sosteniendo la botella - ¿Obtendré algún premio?
- No lo sé ¿Por qué me lo preguntas a mí? – desvío la vista mientras coloco un mechón de cabello tras mi oreja.
- Eres la única que tiene algo que pueda interesarme.
- Ya consíganse un cuarto – nos interrumpe Khai
- ¿Qué dijiste? – Kaleb lo toma del cuello y ambos se involucran en una pelea fingida
- Ya basta – Karam se acerca a ellos y le susurra algo en el oído a Kaleb
- Bueno, tenemos que irnos – suelta de repente - ¿Iras con Viernes? – me pregunta
- Sí
- Dale un abrazo por mi ¿sí? – besa mi frente y se marcha con todo el equipo tras èl
- ¿Qué le diría Karam? – le pregunto a Atena, pero al buscarla no la encuentro - ¿Atena? – la busco
- ¡Nos vemos en casa! – me grita desde la otra puerta de la cancha
- ¿Enserio me vas a dejar sola? – grito, pero ella ya se ha marchado. Avanzo unos pasos y me topo de frente con Tony; no pregunto nada, solo le sonrío y sigo mi camino hacia la mansión.
Al llegar me voy directo a mi habitación; la escena que me encuentro allí me sorprende más que cualquier cosa en la vida.
- ¿Kawaii? – digo sorprendida de ver a mi gatito durmiendo plácidamente sobre Viernes; este último está despierto viéndome directamente, mueve su cola ligeramente al verme acercarme a ellos - ¿Cómo es posible que ustedes dos estén juntos? – pregunto incrédula. Mi gatito se remueve mientras se acomoda sobre Viernes, acaricio las orejas de mi perro feliz de verlo casi recuperado - ¡Así se hace campeón! Ustedes dos deben llevarse bien – busco mi teléfono y saco varias fotografías de este momento único. Después de eso tomo una ducha, enciendo la televisión para tener algo de ruido en la casa en lugar de silencio.
- En otras noticias, un pequeño incendio fue reportado en la base de Inteligencia Artificial del gobierno central – al escuchar la noticia me giro violentamente – Aunque afortunadamente no se reportan perdidas humanas, se calcula que los daños económicos hacienden a millones de dólares; no se descarta que sea un acto de terrorismo, pero aun no hemos obtenido respuesta de las autoridades. Por el momento las investigaciones siguen su curso y estaremos cubriendo cada paso de la misma – después de eso dejo de escuchar a la reportera; así que el plan de Karam ya estaba en marcha, debe ser por eso que se acercó a Kaleb hoy después del juego, seguramente quería reportar el éxito de su plan.
- ¡Esos tontos! – digo molesta por ser excluida de los planes; aunque no los culpo, suelo ser un imán para los problemas. Mi teléfono suena y al ver la pantalla veo que es Atena - ¿Sabias de sus planes? – pregunto mucho antes de que ella responda
- Si lo hubiera sabido ¿crees que hubieran tenido éxito? – la voz masculina me sorprende, alejo mi teléfono para asegurarme de haber leído de manera correcta el nombre de mi amiga.
- ¿Quién eres? – pregunto al corroborar el numero - ¿Dónde esta mi amiga?
- No tiene nada de que preocuparse, su majestad. Ella se encuentra perfectamente bien.
- ¿Quién eres? – pregunto con los nervios de punta
- Eso no importa.
- ¿Quién carajo eres? – digo alterada
- Tranquila su majestad, le seguro que no tiene nada de que preocuparse, no tengo intención de lastimar a su amiga.
- ¿Se supone que debo creerte? – le pregunto
- Digamos que por el momento no tiene alternativa, pero déjeme decirle esto. Puedo garantizar la seguridad de la bella Atena, pero no puedo hacer lo mismo con la madre de Kaleb y Kavin De Santi – la sangre se me hiela – Pobrecitos, han sufrido mucho… no quieren dejar ir a mami… en verdad la quieren mucho.
- Si le toca un solo cabello…
- ¿Qué harás? – escucho como sonríe – Los tengo a todos en mis manos, aunque por el aspecto de esta pobre mujer, yo diría que le estoy haciendo un favor al librarla de este sufrimiento prolongado al cual la han condenado sus propios hijos.
- ¿Qué es lo que quiere? – pregunto
- ¿Por qué asumes que quiero algo?
- Porque llamar si no va a pedir nada – puntualizo
- En ese punto, tienes toda la razón. Te propongo un intercambio – dice – La bella y joven Atena y la madre el amor de tu vida, a cambio de tu vida.
- ¿Quieres verme muerta?
- No, para nada; te juro que mi problema no es contigo. Pero siempre sueles ponerte justo en medio de mis planes. Así que esta vez, te quitaré del camino antes de que lo arruines todo.
- Eres un puto cobarde.
- Puede ser, pero por eso he sobrevivido por tanto tiempo.
- ¿Dónde? – el pregunto
- En la casa de tu suegra, te estaré esperando lindura. Y ven sola, no me agradan las sorpresas y puede que por erros mate a una de las dos. – después de eso cuelga ¿no quiere sorpresas? Pero si esa es mi especialidad
- ¡Tony! – grito para luego salir en su búsqueda – Nos vamos de cacería.