Los tres regresamos a la fiesta en total silencio, doy pasos cortos para evitar llegar. Pero extrañamente el camino se hizo mucho mas corto. Al llegar nos escabullimos de nuevo entre la multitud mientras intento que Peter no me vea. No creo poder poner una cara de felicidad si lo veo ahora mismo. Dalton nos dirige hacia la barra en donde toma unos vasos con refresco y nos los ofrece.
- ¿Estas jugando conmigo? – le pregunto molesta
- Solo bébelo – dice irritado, ambas lo obedecemos y noto el extraño sabor de la bebida
- No creíste que le daría alcohol puro en su primera vez ¿verdad? – dice Dalton
- Al menos eres consciente – lo halaga Atena
- ¡Puedo beberlo puro! – protesto
- No, no puedes – sentencia Dalton – Es eso o nada – lo veo irritada mientras tomo de un trago el restante de mi “refresco”. No creo que esta cosa sea muy fuerte porque después de varios minutos de beber como si nunca hubiera tomado una sola gota de agua, no siento nada aparte del calor…
- Esto no sirve – comento mientras me dejo caer sobre una silla
- Yo creo que sí, solo dale un poco de tiempo
- Eso es justamente lo que no tengo – digo irritada mientras veo a Atena tomar todo su refresco - ¿Por qué bebes? – pregunto – No tienes que hacerlo…
- No dejaré que mi mejor amiga haga cosas estúpidas sola… haremos cosas estúpidas juntas – comenta haciendo que el calor que siento se instale en mi pecho
- Eres más que una amiga – digo abrazándola - ¿sabes cuanto te quiero?
- También te quiero – dice mientras me da palmadas en la espalda
- ¿Saben qué? – digo mientras me separo de ella
- ¿Qué?
- Iré a enfrentar a mi hermano ahora mismo – comento mientras me pongo de pie… al hacerlo el salón empieza a moverse de manera extraña haciendo que me tambalee
- ¡Wow! Cuidado – Dalton me sostiene para evitar que caiga, le sonrío mientras palmeo su mejía – Eres muy buena persona – comento, lo suelto para ir en busca de Peter. Intento abrirme paso entre la multitud de personas que bailan muy animadamente. Logro localizarlo junto a Kaleb y Mary. Esa bola de traidores juntos… me acerco a ellos tambaleante.
- ¡Peter! – grito para hacerme escuchar… los tres me ven acercarme a ellos – Eres un hij…
- ¡Artemis! – Atena llega hasta mi – Hola – saluda
- ¿Artemis? ¿estas bien? – Peter se acerca a mí, con aspecto preocupado y me sostiene de los hombros – Te ves extraña
- Es… solo el calor… estábamos bailando – interviene Atena
- ¿Es alcohol lo que huele? – pregunta, sus ojos celestes iguales a los míos examinan a Atena - ¿bebiste alcohol? – pregunta
- Ehhh – intento zafarme del agarre de mi hermano mientras retrocedo… no sé exactamente como, pero la capa de mi vestido es prensada por algo y al dar el paso la tela se rasga haciendo que mi vestido se rompa…
- ¡Mira lo que haces! – reviento contra Peter - ¡Lo que me faltaba!
- ¿Es alcohol lo que percibo de ti? – veo como su rostro se llena de enojo, pero no me importa; le sonrío en respuesta
- Sí – digo sonriendo – Solo un poquito - digo mientras examino mi vestido - ¡Peter, mira mi vestido! Mi capita...- sotengo el pedazo de tela en mi mano
- ¿Alcohol? – Kaleb se acerca a mi mientras me sostiene
- ¿Qué haces? – también lo empujo – Aléjate, idiota – digo liberándome de él - ¿Quién te crees que eres? No eres tan guapo como para humillarme de esa manera y ella no es tan bonita como para dejarme por ella – digo señalándole – Eres un idiota, pero si tanto quieres estar con ella ¡Adelante! No quiero casarme con alguien con tan pésimo gusto
- Artemis… - Peter intenta interceder
- ¡Y no me hagas empezar contigo, Peter! – él me observa sorprendido por mi conducta – Lastimosamente a ti no te puedo dejar, así que tendré que aguantarte ¡no planeo seguir interesada en tus problemas! ¡no lo mereces! – sin más me giro en dirección a la salida -mi capita...- susurro mientras empujo a cualquiera que se me ponga enfrente hasta llegar a los pasillos-
- ¿Qué te pasa? – Peter me toma por mi antebrazo de manera fuerte al alcanzarme
- ¡Déjame!
- Tu comportamiento es inaceptable, jovencita. Te he complacido demasiado en tus caprichos… ¿enserio crees que puedes hacer lo que quieras?
- ¿tú me lo impedirás? Ni siquiera puedes cargar con los problemas de la empresa por tu cuenta – extraña risa sale de mi garganta - ¿Quieres encargarte de los míos tambien? ¡Arregla mi capa! - Grito
- ¡Suficiente! – lo veo levantar su mano, con clara intención de golpearme haciendo que retroceda asustada.
- ¡Peter! – el grito de Kaleb parece regresarlo a la cordura ya que me suelta mientras me ve con una mezcla de culpa e ira
- ¿Ibas a golpearme? – pregunto incrédula
- Yo… lo siento, solo…
- ¡Déjenme tranquila! – digo empujándolo mientras corro en dirección al jardín
- ¡Artemis! – escucho a Kaleb y Peter gritar detrás de mi
- Yo me encargo, ya han hecho suficiente... – Interviene Atena, para luego correr detrás de mí. Por mi parte, corro hasta la cima de la pequeña colina, junto a mi árbol favorito. Al llegar a la cima el aire frio se filtra por mis pulmones haciendo que el mareo desaparezca.
- Oye, ¿Por qué corres tan rápido? – pregunta mi amiga al alcanzarme
- ¿Qué es eso? – pregunto señalando las luces
- Un festival – Ambas nos exaltamos al escuchar una voz masculina, al girarnos vemos a Dalton parado observándonos
- ¿Qué? No iba a dejarlas solas… - dice mientras se acerca
- ¿un festival? – pregunto – Nunca he ido a ninguno – comento
- Entonces vamos – dice Atena
- ¿enserio? – pregunto emocionada
- Claro, también tengo curiosidad.
- Bien, suerte -Dalton se gira para marcharse
- Alto ahí – digo mientras lo tomo del cuello de su saco
- Tu vienes con nosotros – dice Atena mientras me ayuda a arrastrarlo fuera del internado
- ¿en qué me metí? – lo escucho lamentarse, aun así; nos acompaña.