Malditas Piernas Cortas....

1329 Palabras
Unos susurros me despiertan de mi sueño - ¿Enserio es Kaleb? - ¿Acaso no lo ves allí, tonto? - Pero… - Espera, necesito tomar una foto de recuerdo- abro los ojos a la fuerza y veo a Atena y Khai en mi habitación; Atena sostiene su teléfono sobre nosotros - ¿Qué hacen? – pregunto molesta mientras restriego mis ojos - Eso quisiéramos saber nosotros ¿Qué hacen ustedes dos juntos en la misma cama? – pregunta Atena - Por favor, dime que están vestidos – pide Khai - Claro que sí – digo sentándome en la cama, Kaleb se remueve a mi lado; buscándome - ¿Qué hacen en mi habitación? - Pues es de madrugada… y queríamos saber si querías ir a ver Venus – les dedico una mirada molesta - Sabes que es rara la ocasión en la que aparece y siempre hemos visto el planeta juntos – se excusa Khai - Gracias, pero creo que no podemos ir en esta ocasión ¿Por qué no van juntos? – digo bostezando - ¿Me dejaras sola con este inútil? – me pregunta Atena - ¿Por qué la agresividad? – Khai gira sobre sus talones y sale de la habitación - Sera mejor que vayas tras él o no te hablará en un mes – aconsejo - Eso suena tentador… - Atena… - Ya voy – dice siguiendo los pasos de Khai – Sera mejor que él se vaya antes de que la Sra. Baker venga a despertarte - Ya lo sé – digo, la veo desparecer por la puerta. Kaleb se ha aferrado a mi cadera; sonrío al verlo y vuelvo a acomodarme; solo serán unos minutos, debo hacer que se marche pronto. - ¡Artemis! – siento como me agitan - ¿Qué? ¿Qué pasa? – digo alterada - ¿Qué hace Kaleb todavía aquí? – me pregunta Atena – La Sra. Baker esta a punto de venir…- me levanto rápidamente para agitar a Kaleb - ¡Despierta! – digo mientras lo muevo – Debes irte rápido… - ¿Hhhhmmm? Solo cinco minutos más – se acomoda en mi almohada - No, levántate ahora mismo – lo apremio quitándole la sábana – La Sra. Baker estará aquí pronto - ¿Quién? – Kaleb se levanta de la cama tan rápido que pierde el equilibrio y cae junto a la cama - ¿Dónde estoy? – pregunta confundido, se gira para verme - ¿Arte? ¿Qué hago aquí? - Eso no importa, debes irte – veo como la puerta se abre y mi corazón se acelera. Al ver entrar a Khai suspiro aliviada - ¿Qué hacen? ¡Vámonos Romeo! – toma a Kaleb y lo arrastra fuera de mi habitación - ¿Qué diantres pasa entre ustedes dos? – me pregunta Atena – Creí que ya lo habías superado - Bueno, yo… también creí eso, pero no es tan fácil - Deja de complicarte tanto la vida, él tiene novia y te lo restregó en la cara - ¡Fuiste tu la que me dijo que hiciera lo que quisiera! - Pero… olvídalo, ya no diré nada. Solo me queda cubrirte - Gracias – digo levantándome de la cama para abrazarla – No tienes de que preocuparte, no hicimos nada - Claro que no, es Kaleb – dice y luego se gira - ¿Eso que quiere decir? – le pregunto a la defensiva - Él nunca hace nada incorrecto, bueno… al menos sabe respetar a las mujeres. - Lo sé, por eso lo amo – la sujeto de los hombros – Atena, debes ayudarme - ¿Con que? - Kaleb oculta algo. - ¿Y hasta ahora te das cuenta? – pregunta con mirada aburrida - ¿Qué es lo que sabes? Y ¿Por qué no me has dicho nada? – pregunto mientras la sacudo - Ouch ¿quieres soltarme? - Dime… dime… - Pues es obvio, ¿has notado que a veces suele desaparecer? – me pongo nerviosa ¿ y si descubrió a la Sra. De Santi? - No para nada – intento sonar lo más natural posible - Pues yo sí, me propuse seguirlo - ¿y? - Lo he visto reunirse con el Sr. Tanner muchas veces – eso me sorprende - ¿Qué? - Sí, sus discusiones son raras; creo que el Sr. Tanner quiere algo que los padres de Kaleb solían tener, pero no he logrado saber de qué se trata. - Si viene del Sr. Tanner no debe ser nada bueno. Debemos avisarle a Peter - ¿enserio quieres meter a tu hermano en esto? - Sé que la situación a sido tensa, pero ya se resolvieron los malentendidos. Peter jamás les quitaría su herencia a los De Santi. - Sé que Peter no lo haría, me refiero a que si Tanner esta involucrado. Peter podría correr peligro. - ¿enserio crees capaz de eso al Sr. Tanner? - Escuché a Kaleb preguntándole si él era el responsable de la muerte de sus padres. - Esa acusación es grave. - Y Kaleb no lo acusaría… - Si no tuviera pruebas – concluyo su oración – Eso es grave. - Sí, ¿aun así quieres involucrarte? - Claro que sí, ellos nunca dicen nada. Yo me encargaré de averiguar todo. - Bueno, entonces yo estoy contigo. Aunque presiento que no nos gustará lo que vamos a averiguar. - Aun así, debemos seguir. Llamaré a Cole – digo buscando mi móvil - ¿Crees que quiera ayudarnos? - Él me debe un favor y, además; le encantan este tipo de trabajos – digo, recordando al rubio - Enserio es bueno sacándole información a la gente - Debemos ser cuidadosas. No sabemos que es lo que ocultan, pero sí sabemos que debe ser grueso, de otra manera Kaleb no hubiera insistido en mantenerte alejada del internado y luego mantenerte alejada de él. - Tiene sentido – digo reaccionando - ¿Cómo no lo pensé antes? Lo hace para protegerme de algo. - ¿Crees que estes relacionada con este embrollo? - ¿Por qué otra razón él haría esto? - Esto no me gusta nada. - Tranquila, solo estamos suponiendo cosas. Tal vez no es tan grave – escucho como tocan la puerta – ¿Quién? - Señorita, soy la Sra. Baker ¿puedo ingresar? - Hablaremos más tarde – digo – Me pondré en contacto con Cole y te contaré todo después - Bien – dice para luego marcharse - Adelante – digo y veo como la Sra. Baker abre la puerta justo para que Atena salga de la habitación. Al bajar al comedor me encontré con Tony (muy enojado) después de varios minutos de sermón debido a la fiesta que tuvo lugar anoche y de la cual, aun se pueden ver las secuelas en la casa. Nos dirigimos al internado, intento encontrar el lugar y momento correcto para hablar con Atena, pero Tony no se me despega (es imposible tener privacidad) debo deshacerme de él, pero ¿Cómo? Veo mi móvil al recibir un mensaje de Atena. “Estoy siguiendo a Kaleb, creo que se encontrará con Tanner de nuevo. Si puedes venir, estamos en la parte antigua del internado” su mensaje me acelera el pulso. ¿Cómo haré? La única vez que estoy sola en el internado es el baño y… un momento, ¡el baño! Me levanto mientras intento actuar lo más normal posible (este hombre es capaz de notar hasta la más mínima variación en mi estado de ánimo) busco uno de los baños del primer piso. - ¿puedes sostener esto? – le pregunto a Tony dándole mi mochila - Claro – dice tomándola - Ahora vuelvo – digo adentrándome al sanitario. Me siento aliviada al verlo vacío… solo hay un problema, la ventana esta demasiado alta como para treparla sola… - Genial – digo balbuceando. Intento saltar para alcanzarla, pero me resulta imposible, ¡Malditas piernas cortas!
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