En cuanto la puerta tras Corina se había cerrado y Lizy se había quedado sola con Lorein, la ojiverde se apartó de los labios de su novia y le sonrió. — Veo que ya estas mejor. — No voy a seguir enojada por estupideces. Confío en que me amas tanto como yo a ti —dijo volviendo a buscar los labios de Lorien con los suyos. — ¿A qué se debe tu visita? — cuestionó volviendo a separarse. — Te llevaré a comer, no quería que te escaparas hoy. — Ya vas a empezar —respondió girando los ojos con fastidio. — Solo lo digo para que sepas que tu novia no es una ilusa y va a luchar por ti de una forma u otra — mencionó apretando las mejillas de Lorein. — Ok, lo que sea que eso signifique —indicó la ojiverde fingiendo que nada pasaba.

