Gran Anuncio

1057 Palabras

Mi padre… No se me escapa que este hombre conoce mis movimientos, mis hábitos. ¿Debería hacerme sentir mejor? Todo esto es muy metódico. Planeado. ¿Eso lo hace más o menos propenso a hacerme daño? —Yo no… —Verás, creo que tenía razón y estabas huyendo de Giacomo. Apenas puedo concentrarme mientras hundo más la cara en el cubo. —¿Y si así fuera? —Bueno… en ese caso, puedes pensar que te estoy ayudando. Abro los ojos de golpe y me incorporo, dispuesta a decirle dónde puede meterse su ayuda. Pero el estómago se me revuelve otra vez, esta vez imposible de controlar, y me aferro al cubo mientras el contenido de mi merienda de la tarde cae dentro del plástico. —Mierda —dice mientras se orilla. Vomito hasta que no queda nada y jadeo mientras mi ritmo cardíaco vuelve poco a poco a la normal

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR