Una deuda ardiente-4

1549 Palabras

Jimena González pasó la tarde mirando el vestido n***o que había llegado a su puerta. Era elegante, con un corte que abrazaba el cuerpo sin exagerar, pero también era una declaración: Álvaro Gutiérrez no solo controlaba el juego, sino que ya estaba eligiendo las piezas. La nota seguía sobre la mesa, su caligrafía firme como un desafío. "Gala en Gutiérrez Ventures. Tu primera prueba". No decía más, pero no hacía falta. Ella había firmado, y ahora tenía que jugar. El reloj marcaba las cinco cuando decidió moverse. Se duchó rápido, dejando que el agua caliente le quitara algo del peso que llevaba encima. Al salir, se miró en el espejo del baño, el vapor empañando su reflejo. Los ojos avellana la observaban de vuelta, duros, decididos. No iba a dejar que él la viera tambalearse. Se puso el v

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR