Una deuda ardiente- 1

1368 Palabras

El reloj marcaba las siete y media cuando Jimena González empujó la puerta de su apartamento, el bolso colgándole del hombro como una piedra. El sonido de sus botas resonó en el pasillo vacío, un sonido que parecía gritarle lo sola que estaba esa noche. Había pasado doce horas en Torres & Asociados, redactando contratos que no pagaban lo suficiente para mantener las luces encendidas, y lo único que quería era un trago de vino barato y silencio. Pero el universo, como siempre, tenía otros planes. La luz del salón estaba encendida. Frunció el ceño, dejando las llaves en la mesa con un golpe seco. —¿Sofía? —llamó, esperando que su hermana menor hubiera olvidado apagar algo otra vez. Silencio. Dio un paso más y lo vio: Carlos González, su padre, sentado en el sofá con la cabeza entre las

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR