Elián Pececillo de agua Limpio la sangre que salpico en el arma y mejilla. Observo cada una de las miradas que me dirigen, hay miedo y sorpresa en ellas, nunca pensé admitir que esto me gustaría tanto; ver el miedo en las miradas de seres poderosos, poder hacerlo flaquear, aunque cuente con poderes increíbles. Nunca imagine que ver la sangre correr me gustaría tanto. Pero lo hizo Camino hacia mi griego, quien tiene una mirada de incredulidad en su rostro, entiendo a qué se debe esa mirada. Dije que no iba a ir por él, pero acá estoy reclamando lo que me pertenece. Los dioses retroceden con cada paso que doy, alejándose del arma y de mi ira; con miedo a que haga otra barrida de sangre. El águila el cual nos trajo hasta este lugar está a mi lado, pasando sus plumas contra mi costado como

