Keiv Amor La vida nunca ha sido buena con las personas que somos dejadas a un lado, es dura y perversa demostrándonos de todas las formas posible lo que estamos perdiendo o lo que nunca podemos tener, por eso cuando ella apareció extendiéndome su mano la agarre sin titubear y la seguí. Porque ella estaba ahí brindándome algo que nadie había hecho. Estaba dándome todo lo que me faltaba y aún más, pero no era la única persona que había ayudado. Habían, cuatro más, cuatro asesinos y personas inteligentes con ha habilidades que podrían hacerte volar la cabeza; al principio sentí celos de su presencia y existencia, pero poco a poco fui entendiendo lo que éramos. Éramos una familia disfuncional; tres asesinos, un hacker, una millonaria y una adorable mujer que no mataba ni una mosca. Estas pe

