El sol despiadado del desierto arde en su máximo esplendor, aumentando la fatiga de cada uno de los camuflados que corren por el mortal desierto. Las respiraciones pesadas se mezclan con las pisadas sigilosas y los maullidos de dolor de uno de los miembros, quien lleva agonizando varias horas. Pasando de un estado de inconsciencia a consciencia cada vez que nuestros gritos se vuelven fuertes y feroces anunciando un nuevo ataque. La esperanzan nos ha abandonado hace años, pero en este momento rezaríamos a cualquier deidad por la vida de nuestro compañero, aunque no seamos creyentes. Pero parece que dios no está de nuestro lado, porque no hay ninguna respuesta a la súplica, solo el sonido desgarrador que sigue saliendo de la garganta de Harry. Maldigo con todo mi ser el momento donde Harry

