Capítulo 15

983 Palabras
-No puedo ir a mi casa-dijo finalmente  -¿Qué?-dije confundida -Papá me matará, obviamente ya se enteró de mi pelea y de mi suspensión, la escuela debió de haberlo llamado ya -¿No tienes a otro lugar a cual ir? -No-dijo mostrando una sonrisa -Espera aquí-dije levantándome y entrando a la casa. -No, de ninguna manera-Mike volvió a decir -Por favor, no tiene a donde ir -¿Te estás escuchando?-dijo mirándome-Kol Mikaelson el chico a quien odias y quieres que se quede en la casa, en tu casa -Al menos te lo consulte eres el menor y puedo llamar a mamá, no dejare que se quede en la calle-dije intentando convencerlo -Pues qué más da tampoco soy demasiado cruel para dejarlo así-dijo-Pero no le darás mi habitación ¿verdad?. -Claro que no, se quedara en la sala. -No tienes que hacer esto-dijo Kol cuando le di una almohada y una cobija -Te lo dije-dijo Mike bajando las escaleras-Ten tal vez te quede, jamás me la he puesto es más grande-le entrego ropa para dormir. -Gracias-dijo Kol Mike se quedo sorprendido ante la amabilidad de Kol y después se dirigió a la cocina. -Jamás llegare a entenderlos-se sentó en el sillón -¿Cuántos días de suspensión te dieron? -Cinco-dijo mirándome-Sera mejor para ti y Jake no tener que verme. -Él y yo no somos nada-dije repitiéndolo de nuevo aunque no sabía la razón, por extraño que pareciera quería dejarle eso claro a Kol. Mike salió de la cocina con un sándwich y un vaso de jugo, subió las escaleras hacia su cuarto. -¿Quieres comer?-Kol asintió y me dirigí a la cocina. Le entregue a Kol un plato con un sándwich y la puerta se abrió dejando ver a mamá y a Susan. -Mamá por favor-dije cuando entramos a la cocina -Por mí está bien cariño pero tu papá -No tiene a donde ir-dije mirando detrás de mí -Pensé que no te agradaba-dijo mamá mirándome -Y sabes que jamás dejaría que alguien pasara por esto, me agrade o no-mamá asintió en respuesta. -Está bien supongo que puede quedarse. -Gracias-dije abrazándola. Salí de la cocina y Kol se puso de pie con mi hermana en brazos, sus ojos mostraban miedo de que mamá no hubiera dejado que se quedara. -Mamá dice que está bien que te quedes-dije y él sonrió. Papá acepto que Kol se quedara en la casa gracias a que mamá lo convenció también de que Kol era un buen chico. Antes de dormir mamá sugirió que las heridas de Kol fueran curadas me encontraba en el baño con él. -¿Estas segura de lo que haces?-dijo nervioso mientras me veía sacar las cosas del botiquín -Si, he curado todas las heridas de Mike-dije poniendo alcohol a un pedazo de algodón. Lo puse en su labio roto y él hizo una mueca de dolor, pero no se apartó, después de eso puse un poco de crema para desinflamar en su ojo. -¿Cuál es tu diagnostico?-dijo mirándome -Vivirás-dije y él sonrió  En la noche después de cenar me sentía incomoda en mi habitación era como si algo no estuviera bien y sabía que era: quería respuestas de Kol, quería saber quién era ese "alguien más" que Ámbar había mencionado. Me di la vuelta en la cama y mire mi reloj eran las doce con cuatro minutos y sabía que ya no podía dormir más, no quería y eso me frustraba demasiado. Me levante y salí de mi cuarto necesitaba tener una razón por la cual bajar y la encontré iría por un vaso de agua aunque estaba convencida de que Kol estaría durmiendo. Baje y me dirigí a la cocina tome un vaso y lo llene con agua del grifo, salí apagando la luz y aunque la luz de la luna iluminaba un poco no me ayudaba lo demasiado, tanto que termine golpeándome con una silla. -Demonios-dije dejando el vaso en la mesa -Agua a la medianoche-la voz de Kol sonó con un tono de burla -Tenía sed-dije tomando el vaso y yendo hacia el sillón-¿Te desperté? -No estoy despierto desde hace una hora-dijo acomodando su almohada. Me senté en el suelo al lado del sillón y lo miré. -¿Por qué? -No lo sé, tal vez no tengo suficiente sueño-dijo con una sonrisa -¿Te puedo hacer una pregunta?-dije jugando con un hilo de la cobija -La pregunta de la madrugada-dijo y miró hacia otro lado-Esta bien. No sabía que preguntar quería saber quién era ese alguien pero a la vez pensaba que sonaría celosa y no quería que él lo supiera. -¿Por qué conmigo eres diferente?-dije no muy convencida de que esa fuera una pregunta. -¿Enserio, no se te ocurre nada más?-dijo mostrando los dientes -La tienes que responder-dije en modo de orden -Esta bien no te enojes pero la verdad no quiero decírtelo-dijo mirándome-Es que cuando estoy contigo pierdo todo el miedo que siento y tú jamás te has burlado cuando me ves débil o llorar y si con las demás personas actuó diferente contigo puedo ser quien soy y la única que sabe eso es Rebekah-me quedé sin palabras por lo que Kol me acababa de decir. -¿Por qué le dijiste eso a Ámbar?-esa pregunta salió de mí automáticamente y pedí no haberlo dicho jamás. -¿Qué le... a lo de alguien más?-recordó mirándome. Deseé abofetearme, sabía que debí haber cerrado la boca. -Porque es verdad-dijo cuando estaba en estado de shock-Hay alguien más siempre ha estado, Rebekah sabe quién es, desde hace un año-continuó. Baje la vista respirando lentamente tratando de detener las lágrimas que sabía que se aproximaban. -Pero siempre lo has sabido-levante la vista hacia él esperando que continuará-Ese alguien más, siempre has sido tú-lo mire con algo de incredulidad en el rostro, ¿estaba diciéndome la verdad?
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