Luciana
Sonrío como toda loca enamorada, inevitablemente he caído en sus encantos, pero es que en estos tres meses que llevamos de novios se ha portado tan tierno y amoroso, que no pude evitar enamorarme, en más de una ocasión casi le confieso mis sentimientos, pero me ha ganado la cobardía.
No sé cómo pero a las semanas de que empezamos nuestra relación, todos los medios se enteraron, y en consecuencia mi padre, que solo dijo: “Se arruinará la vida solo por tener a una perra como tú a su lado". Al menos, no será un problema en nuestro noviazgo, no todo es perfecto Marcos tiene un carácter fuerte, y es de enojarse ante el mínimo inconveniente, pero hasta el momento lo estamos llevando muy bien. Por otro lado, no es de hablar de su pasado o de su familia, lo único que logré sacarle es que sus padres están muertos, pero no me ha dicho que les sucedió o hace cuánto paso.
Acabo de salir de un final, fue bastante difícil solo espero aprobar. Mi vida se basa en ir a la universidad, para en mis ratos libres pasar por la empresa para controlar que todo vaya bien, y a veces suelo quedarme en la mansión de mi novio, me ha sorprendido saber que es dueño de la casa en dónde se hizo la gala, y otros días salimos a alguna parte.
Salgo al estacionamiento en busca de mi auto, debo ir a ducharme y luego me veré con Marcos, hoy es noche de películas, amo pasar momentos inolvidables con él, jamás creí que me enamoraría, y mucho menos que sería tan rápido, pero así es esto llega en el momento menos pensado y no puedes evitarlo. Ingreso a mi vehículo, y comienzo a conducir en dirección a mi casa.
Durante estos meses he encontrado más fotografías de mi padre junto a esa mujer, comprobando una de mis sospechas, es obvio que la amaba, con nosotras jamás compartió momentos y mucho menos una foto, pero la pregunta es ¿Por qué no se casó con esa mujer si la amaba? Mi cabeza es un lío, no logro entender lo que los llevo a mis padres a terminar juntos, talvez tenían una aventura y mi madre quedó embarazada, y no les quedó de otra que casarse. Creo que es la única explicación lógica que encuentro, y también sería una de las causas por la que mi padre me desprecia.
Estacionó en la entrada de la mansión, para seguidamente bajar del auto, entro a la casa y quiero volver a irme, en mi camino se atraviesa Janet tan maquillada que parece un payaso, pero bueno gustos son gustos, no voy a negar que es bonita, con su cabello n***o, y sus ojos azules, pero lo que tiene de linda lo tiene de arpía.
-¿Cómo alguien tan importante se fijaría en una basura como tú?- pregunta con maldad.
-¿Cómo es que andas con un hombre comprometido?-arremato. De un momento a otro se pone blanca como un papel, y es porque se su secreto. La hija perfecta, la mejor en todos los sentidos armó el circo de que le quite el novio para no levantar sospechas sobre su relación clandestina, anda con un hombre casado, y si sus padres se llegasen a enterar estaría en graves problemas.
-No se de qué hablas.- dice recomponiéndose, sonrió con suficiencia ya que sé que he ganado en esta ocasión.
-Oh créeme, que lo sabes perfectamente.- digo siguiendo mi camino hacia las escaleras.
Me desvisto y suspiro de alivio, un minuto más y moría, es súper incómoda la ropa, si por mí fuera estaría todo el tiempo con una de mis pijamas, y por sobre todo descalza. Me meto a la ducha, y dejo el agua correr, amo la sensación de relajación que siento cuando el agua baja por mi cuerpo, disfruto del momento, cuando acabo de bañarme salgo del baño ya cambiada, me he puesto un jeans azul ajustado y una remera ancha sin sostén, quiero estar cómoda y la verdad solo estaremos mirando películas y comiendo, así que no debo preocuparme por verme elegante.
Me peino mi largo cabello rubio mientras me observo en el espejo, puedo ver ese brillo en mis ojos que muestran lo enamorada y feliz que me tiene Marcos.
Mis amigas Alba y Paula me han felicitado por nuestra relación. No nos vemos tanto porque no estudian en la misma Universidad, pero cuando tenemos tiempo nos juntamos, para hablar por horas de nuestras vidas.
Sin maquillarme agarro mi mochila en la cual guarde algunas cosas, y me dirijo a la salida. Marcos me acaba de enviar un mensaje diciendo que me estará esperando en su casa.
Cuando estoy saliendo de la casa me encuentro con mi pequeña sobrina, bueno no es de sangre pero al ser la hija de mi amiga Alba se convierte en mi sobrina de corazón. La alzó en mis brazos mientras dejo besitos en sus mejillas sonrojadas, esa niña de tan solo 6 años es lo más adorable que existe en el planeta tierra, ella es mi debilidad.
-Mamá ha dicho que podíamos venir a visitarte.- dice emocionada, le sonrío mientras nos acercamos a su madre.- Tía Luciana, mañana podemos ir a tomar un helado.- dice mirándome con tanta inocencia que me desarma.
-Claro que iremos hermosa.- digo a lo que ella grita feliz y le pude a Alba que la alce.-Hola amiga, ¿Cómo están?- pregunto.
-Muy bien, y por lo que veo tú estás mejor que nunca.- dice con picardía haciendo que me sonroje.-.e encanta que al fin te estés dando una oportunidad para ser feliz.- dice con sinceridad.- Y Dile al muñequito que si te lastima lo mataré.-advierte a lo que niego mientras rio.
Hablamos durante unos minutos, hasta que nos despedimos y voy en busca de mi auto, me subo y conduzco en dirección a su Mansión. Al llegar, una mujer me recibe, sé que a nadie de esta casa le caigo bien, pero ya estoy acostumbrada a recibir ese trato de las personas.
Me dicen que mi novio me espera en su despacho, por lo que me encamino hacia este, al llegar tocó y escucho un pase. Él se encuentra muy concentrado en unos papeles, y cuando nota mi presencia me sonríe al mismo tiempo que se acerca a mí.
-Hola cariño, ¿Cómo ha amanecido mi Diosa?- dice al mismo tiempo que me toma de la cintura para acercarme a su cuerpo y seguidamente besarnos con pasión como siempre lo hacemos.
-Hola, muy bien, ahora que te veo mucho mejor.- digo separándome para tomar aire.
-Iremos a mirar películas en la habitación, y luego unas de las muchas nos llevará la cena.- me avisa, a lo que asiento sonriente. Salimos tomados de la mano de aquel lugar, él me va contando cómo estuvo su día y yo hago lo mismo, le cuento que vi a mi pequeña sobrina, al hacerlo su mirada cambia, y aunque intento descifrarlo no lo logro. A veces se comporta muy raro, por momentos lo noto entregado y amoroso, pero luego se vuelve distante y un poco frío.
Hace más de media hora que estamos recostados en la cama, bueno mejor dicho estoy acurrucada en su pecho, y mientras miramos la televisión hablamos de diversos temas.
Levanto mi rostro y lo beso tratando de transmitirme lo que siento, el coloca sus manos en mi trasero y me sube a sus piernas, al sentarme siento si hombría debajo de mí, nos besamos apasionadamente. El me da la vuelta, y ahora soy yo la que está debajo de él, deja un camino de besos en cuello, y con sus manos quita mi pantalón dejándome solo con mi remera y mis bragas. Llevo mis manos a su pecho y le quitó su remera sin dejar de sentir sus manos recorrer mi cuerpo, el me hace levantar un poco y me ayuda a sacarme la remera, sus ojos brillan en lujuria al ver mis pezones sin nada que los cubra, al mismo tiempo que se desase de su pantalón y su bóxer, dejándome ver su perfecto cuerpo.
-Quiero estar dentro de ti.- dice rompiendo mi braga de un solo movimiento.
-¿Por qué lo has hecho?- digo entre suspiros, él no me contesta por el contrario se pone el preservativo y me embiste de una sola estocada, clavo mis uñas en su espalda tratando de aliviar el dolor, es muy grande y aunque ya hayamos estado varias veces, duele un poco hasta que mi cuerpo se logra adaptar.
-¿Te he lastimando?-pregunta preocupado.
-Jamás, sigue por favor.- pido presa del placer.
El entra y sale de mí volviéndome loca, en aquella habitación solo se oyen nuestros gemidos. Me embiste una, dos y tres tan profundo como puede, siento como me vengo al mismo tiempo que él.
-Te quiero.- digo sin pensarlo cuando sentí nuestra liberación, puedo sentir como se tensa antes mis palabras, y en ese momento me arrepiento de haberlas dichas. Él se separa de mí como si le asqueara, me mira con ¿enojo?, No lo sé, pero eso parece. Cubro mi cuerpo desnudo con las sábanas ante su atenta mirada, el agarra su ropa y se la pone rápidamente. De seguro lo asusté con mis palabras, tal vez es muy pro...dejo de pensar cuando escucho la puerta ser cerrada de un golazo, se ha ido y ni siquiera ha emitido una palabra.
Siento las lágrimas bajar por mis mejillas, me duele que siempre entregue todo sin pensarlo y nadie corresponde a esto, además de mi madre, jamás alguien me ha hecho sentir querida. ¿Algún día podré ser feliz?
Pasan las horas y no hay rastro de él, no sabía si irme o quedarme, y la verdad no quería hacerlo o al menos no antes de hablar con él.
En estos momentos me encuentro en el sofá que hay en el living, ¿Y si no quiere estar conmigo después de esto? Me recuesto en este tratando de descansar un poco mi cuerpo, producto del cansancio comienzo a perderme en el mundo de los sueños.
Buenos días, tardes o noches.
Este capítulo es el que les debía del viernes, lamento no haber actualizado. Si les gusto el capítulo déjenlo en los comentarios.
Nos leemos mañana.
Estefanía.... Saludos ❤️