Salieron del aula y en mitad el patio, Sebastián, se encontró con Marcela, quien le dijo abiertamente que quería pasar otra noche con él, notó que había demasiados alumnos mirándolos y por primera vez, se sintió incómodo cuando una mujer lo encaraba, pensando que hubiera dado cualquier cosa porque sea Loana la que lo hubiera encarado. Miró a su colega y se preguntó porqué se había acostado con ella, no la encontraba tan atractiva, mucho menos para repetir, le veía patas de gallo alrededor de los ojos y se dio cuenta de que ella, estaba más cerca de la edad de su madre, que de la suya y buscó la hermosa carita de Loana, la encontró riendo con sus compañeras y esa frescura le encantó. -Perdoname, yo no repito noches de sexo con la misma mujer. Huyó de allí, dejando a Marcela parada en le

