ANEL Mientras le decia que me dejara ser feliz, que alguien me valorara, me amara, el apretó mi mano, me miro con enojo, seriedad, eso jamás con un carajo, eso nunca escuchame bien nadie jamás te va a amar como lo hago yo. En un movimiento rapido, me tiro en la cama se puso sobre mí, sostuvo mis muñecas al lado de mi cabeza. Mis ojos se clavaron en los suyos; estaba muy enfadado, enojado, cabreado ya no se como se veia. — ¡Ya deja de alejarme! ¡Tú me amas y yo te amo! — junto su frente con la mía, sin dejar de mirarme, mi respiración con la suya chocaban. A pesar de no quererlo, mi cuerpo reaccionaba a él — ¿Lo recuerdas? recuerdas nuestra primera vez, recuerdas como te hice mia, recuerdas como reaccionabas, lo recuerdas!!! Dicho eso, me beso, soltó mis muñecas e hizo que enrroscar

