Marcado Ilya mantuvo la mirada fija en el vampiro, consciente del cambio abrupto en el ambiente. - He escuchado de ti, Petrov - dijo Dimitri con frialdad - Eres un mestizo, ¿No es así? Ilya apretó la mandíbula, su tono cargado de sarcasmo cuando respondió: - Ah, ¿Ya soy una leyenda urbana? Qué honor. Dimitri no se inmutó. - No es un honor, es un problema. - Sus palabras eran hielo puro - Los mestizos son raros, impredecibles. La mujer, que había permanecido en silencio hasta entonces, inclinó ligeramente la cabeza, como si estudiara a Ilya con renovado interés. Sus labios se curvaron en una sonrisa peligrosa. - Quizá por eso tiene tanto encanto. - comentó en tono burlón, aunque su mirada destellaba con algo más que simple diversión - Pero dime, Ilya... ¿Qué clase de criatura tan pr

