Corría por los pasillos del hospital. Había tomado el primer vuelo para ir a ver con mis propios ojos a Richard, tengo miedo. No quiero que todo eso solo sea mi estúpida imaginación que recreo aquella escena. He pretendido olvidar su muerte para que mi cuerpo descansara. Pero, ahora esto me tenía extremista. Cada uno de nuestros recuerdos vividos me atormentaba de gran manera; sus palabras, su risa, su sarcasmo cuando se dirigía hacia otro hombre, su personalidad me perseguía hasta lo más profundo de mi corazón. No lo aceptaba, en un principio de todo esto no lo aceptaba. Creía que todo fue producto de mi sufrimiento, pero luego de tanto tiempo me di cuenta de que las agujas del reloj me habían mentido de sobre manera. Cerré mis ojos cuando me pare frente a la puerta donde me había indicad

