Narrador omnisciente Despierta. Despierta. Despierta. Los doctores y enfermeros corrían de un lado a otro, el teniente coronel del ejército acababa de despertar de un coma desde hace más cuatro meses. Las paredes estériles de la habitación del hospital disponían esa pureza que hacía falta en el mundo. El olor a desinfectante penetraba los fosas nasales de los presentes en la habitación que estaba tenuemente iluminada por cuatro focos en el techo; el corredor esta abordado de varias personas, unos guardia de seguridad custodiaban la puerta del teniente coronel. Sus ojos observaban todo su alrededor, en busca de su hijo o de su pareja. Pero fallaba en su búsqueda, sus ojos se llenaban de lágrimas de impotencia, su cuerpo comenzó a moverse, una enfermera le inyecta un líquido en su in

