C-4

2635 Palabras
La sensación devuelta en el hospital era igual a la de despertar de un sueño, incluso cuando sé que no es un sueño debido a la atractiva joven asiática al lado de mi cama, su cabello completamente n***o se le ve mucho mejor. Estando justo al lado de mi cama, de seguro que le sería fácil matarme en mi estado actual. —… Imposible—su susurro me hizo reír mentalmente, se ve sorprendida e incrédula—Sabía que para ganarme debiste de hacer una locura, pero esto… —Lo sé, ¿no?—es la primera vez que su voz no suena como un susurro, puedo ver la sombra aparecer detrás de Kaeria—Vómito tanta sangre que creí que moriría antes de que llegara la noche—no hay preocupación en su voz, solo dice los hechos tal cual—¿Sabes porque esta así? —¿Acaso no se vio así misma en el bosque?—Kaeria seguía susurrando, sonaba desconcertada—¿O se odia tanto como para hacer eso?—quizás entiendo sus palabras, aunque preferiría una explicación —Entonces eso era—la sombra mantenía una posición pensativa tras Kaeria—Bueno, para tus preguntas, solo puedo decirte que es una salvaje —Si solo fuese una salvaje, no se encontraría en tal estado–Kaeria voltea a ver a mi pecado, el demonio que me eligió antes de que todo esto iniciase siquiera—… Ira —Bingo—suena alegre —¿Por qué no la sanas? En ese estado no podrá con la siguiente prueba—parece enojada, lo cual me extraña, creí que ganarme en este estado se les haría más fácil —¿Crees que no lo intente? Parece un manojo de… —Lana—en la puerta de mi habitación, alguien ha aparecido sin que Kaeria se diese cuenta, mi demonio simplemente se esfuma antes de que sea vista—¡Oh! No sabía que tenía otra visita—su voz me es familiar, no alcanzo a verle Cuando ella voltea a ver a quien me visita, sus ojos se abren como platos y luego toma mi mano, aprieta sus dientes antes de mostrar una sonrisa como la de un zorro. —Pregunté a las enfermeras si estaba despierta y me permitieron venir a verla—me da un leve apretón—Quería saber como estaba lo antes posible —Supongo que las noticias vuelan rápido—escucho las pisadas acercarse—También estaba preocupado por ella—cuando esta al lado de Kaeria, me pregunto que hace aquí—Aunque no somos tan cercanos—Obeur vino a visitarme —Ya veo—ella me sonríe—Aunque tampoco somos tan cercanas—y preferiría que se mantuviese de ese modo de no ser porque necesito información—Bueno, ya que llegó alguien más a hacerte compañía, me retiro—suelta mi mano y se aleja de la cama—Hare espacio en mi agenda para volver a visitarte, querida prima—astuta como un zorro, sin duda alguna Obeur ve como Kaeria se va en silencio, y después de que cierra la puerta tras de si, su expresión cambia a una mas cálida. —Ambas son bonitas, pero no se parecen—no sé como interpretar sus palabras—Wyde y Stephanie están ocupados, por eso me enviaron a revisar como estabas—ya se me hacia extraño que llegase solo —… ah~—tras usar apenas un poco mis fuerzas, volví a vomitar sangre, esta vez, menos que antes, y tampoco me desmaye Obeur me ve horrorizado. —E-e-espera un momento, traeré a alguien—en sus ojos puedo ver caos Sale corriendo de la habitación y empieza a gritar en el pasillo por ayuda, me siento cansada, pienso en dormir y que quizás no despierte, sería fantástico, si tan solo no significase perder la poca libertad que me queda. Dos enfermeras y un doctor entran a la habitación y Obeur ver en silencio. El doctor me indica que parpadee una vez para responder sí, y dos para no, hace presión en varios puntos de mi cuerpo mientras pregunta si me duele, la mayoría es un “sí” y esto hace que suelte un suspiro largo y cansado. —Tal y como sospechábamos, sufres de “Internum pugna”, podría decirse que es un tipo de alergia, pero mucho mas violenta—el doctor se ve un poco aliviado—Te hemos estado administrando la medicación correcta, así qué deberías recuperarte sin problemas—el nombre de esa enfermedad significa “pelea interna”, y creo que leí de ella en alguna parte, no recuerdo mucho de todos modos, dicen que voy a mejorar, no debería preocuparme en tal caso—Por ahora, no hagas esfuerzo alguno, cuando puedas hablar tendremos que discutir el tratamiento que debes seguir al pie de la letra—parpadeo una vez y el doctor asiente, luego se retira Obeur sale un momento mientras las enfermeras me cambian la bata ensangrentada por una limpia, cuando entra de nuevo, después de que las enfermeras se retiraran, parece más animado. —Busque en el celular sobre tu enfermedad—de seguro la información le hizo sentir mejor—No te preocupes, te cuidare… si me lo permites, claro—parpadeo una vez—Eres muy amable, por eso me agradas… Obeur sigue hablando un rato, me dijo como Wyde y Stephanie le explicaron como no le agradaba que él estuviese cerca de mi, también como ambos estaban ocupados y no querían que nadie mas se enterara donde yo estaba, prefirieron enviarlo, añadió sobre que se topo con mi madre de camino a mi habitación, y fue muy honesto para admitir que mi madre le dio miedo… así que no soy la única. Estar viva es suficiente por ahora, solo necesito un poco de tiempo, si no encuentro una manera de liberarme de esta maldición, entonces me dejare morir, investigar y explorar el mundo para encontrar una manera de ser libre suena muy tedioso y yo no tengo tantas ambiciones después de todo. O quizás debería tenerlas para dejar de pensar en qué morir maldita es mejor opción que buscar una respuesta. Obeur se queda viéndome en silencio, tengo sueño, por lo que decido dormir. Despierto cuando no hay nadie en mi habitación y tampoco hay luz afuera, puedo distinguir su sombría apariencia, no quiso que yo le pusiese nombre, así que me limito a escucharle y responder pocas veces. —¿En que estabas pensando cuando trajiste ese zorro aquí?—quiero repuestas que ni tu ni yo tenemos, quiero saber como salvar mi pellejo de ser posible—Eres un completo enigma, aun recuerdo cuando te encontré, se supone que deberías estar muerta… —¿perdón? No me sentiré culpable por estar viva, es ridículo—Estuviste a punto de morir cuando la carta te encontró —se refiere a esa chica… la condenada chica que me arrastró a esto… de no ser por esa noche, de no ser porque salí de mi habitación, de no ser porque me tope con ella, nada de esto estaría pasándome—… En lugar de eso, terminaste dentro de la prueba de Nox—y eso es lo único que sé desde que desperté en medio de un bosque oscuro cuando creí que estaba muerta, luego Nox jugo con mi cabeza y me explico las condiciones de la prueba “Te daré las armas y te mostraré los objetivos, no puedes fallar, si fallas te devolveré a donde estabas dirigiéndote… tu muerte” Luego este demonio me explico quien era Nox y que eran mis objetivos… y nada más a parte de que si moría en la prueba, terminaría siendo una sirvienta en el cielo eternamente. Lo cual sigo sin entender, ya que también tengo una maldición que nos fue impuesta y nos ata al infierno. Como si ya todo estuviese decidido, no importa que muera, no descansaré. A veces, de manera fugaz, me pregunto como sería matarles a todos, ¿Sera la sangre de los dioses menores de oro igual que en los mitos antiguos? ¿Cómo serían los gritos desesperados de un demonio? ¿Me sentiría feliz después de borrar sus existencias? Felicidad… Enfócate, Lana Beau, tienes que vivir, y liberarte, y ser como los otros humanos normales, sí, ese será mi objetivo, volver a como era antes. Me pregunto porque Obeur no tiene amigos, prefiero distanciarme de los demás, Wyde y Stephanie suelen estar cerca de tanto en tanto, de todos modos si hubo algún incidente estoy segura que no me hubiese enterado, no sé de chismes o a lo que los demás les interesa, me enfoco mucho en una sola cosa, y eso era estudiar antes de que casi muriese ahogada. La media noche se acerca, cierro mis ojos y cuando los vuelvo a abrir estoy en el palacio de Nox, con mi ropa habitual, botas que llegan justo debajo de las rodillas, pantalón militar holgado color verde oscuro, mi suéter blanco sin ningún tipo de dibujo, y mi abrigo rosado favorito, mi padre me lo regalo. —Parece que hoy será agitado—escucho una risilla junto con el susurro —Entonces, divirtámonos—sonrío de manera despreocupada Parece que los otros ya sabían que habría una segunda prueba, así que deben estar preparados… no importa, no pienso darme por vencida, sea lo que sea, no todavía. Avanzamos por pasillos estrechos con luces ahora blancas, también hay unas pequeñas ventanas que dejan ver la infinita oscuridad del exterior, aunque algo que me sorprende es que no hay decoraciones. Llego finalmente a un salón redondo, es enorme, incluso parece una… arena, genial, me pregunto si esto también dañara mi ya bastante debilitado cuerpo. Nox esta en el centro del salón y me saluda sacudiendo su mano, apresuro el paso y llego hasta donde esta, me inclino a modo de saludo y luego hago la pregunta que necesito saber antes de la prueba de hoy. —¿Esta prueba dañara nuestros cuerpos reales?—en sus ojos encuentro un atisbo de sorpresa antes de romper en carcajadas, frunzo el ceño de manera inconsciente —No, esta no, despreocupate de eso—logra decir entre sus carcajadas Sigue siendo hermoso, y lo odio, odio como se supone que debe parecer humano y al mismo tiempo mantiene los rasgos de un dios. —No me mires de esa manera tan lasciva, ¿estas en celo?—ahora mi duda sobre si su sangre es de oro vuelve a surgir, preguntándome si rebanarle el cuello seria suficiente para hacerle morir, o solo se convertirá en una fuente de oro con bonito cuerpo—Ahora parece que me quieres matar —No tengo que ocultarlo de todos modos—mis palabras hacen que levante una ceja mientras mantiene una sonrisa burlona—Porque si no me has matado, significa que tienes algo en mente para mí —Sin duda alguna eres alguien muy interesante—sonríe y luego mira detrás de mí—Bienvenidos todos —¿Cómo es que siempre llega antes que nosotros?—escucho una queja masculina del grupo que vi ayer Todos vienen vestidos con ropas de combate, aunque el sexto y el séptimo lugar van vestidas con trajes rosados, lo cual se ve fuera de cuadro, quien soy yo para juzgar cuando tengo mi abrigo rosado conmigo. —Como ya saben, la prueba de hoy es combate múltiple, se enfrentarán entre si, al mismo tiempo, evaluaré técnica, fuerza y velocidad—la voz de Nox ahora sonaba seria, me hizo una seña para que fuese con los otros—Iniciemos sin mas preámbulo—alzó sus manos y la entrada quedó sellada, armas aparecieron en el borde del círculo Mientras los otros se dispersaban para tomar sus armas, suspiré e invoque mi arma en mis manos, hoy era una espada, mi piel se quemaba y curaba al mismo tiempo, medite para pensar en que hacer. No tengo necesidad de atacar a nadie, no me importa ser la que menos puntos saque en esta prueba, Nox no piensa matarnos, solo darnos que hacer, mi espada esta fuera en caso de que intenten atacarme. Cruzo miradas con Kaeria, tiene dagas lanzables, ella asiente y hago lo mismo, no nos enfrentaremos, miramos como los demás eligen sus armas y… se dividen en dos grupos, uno va por Kaeria y el otro a por mí, no retrocedo, en cambio sonrío. Supongo que nunca será tan fácil. Paul se me abalanzó con una espada pesada enorme y de hoja desgastada, mientras se movía le esquive y di una patada lo suficientemente fuerte para desequilibarlo, luego choco espadas contra Kalmia y la hago retroceder con fuerza, mientras que termino de usar mi espada para desviar el ataque con la lanza de Yuls y la parto en dos para luego tomar la parte que él seguía sosteniendo y darle un puñetazo en el higado, al caer de rodillas le pateó la cara y lo lanzo al otro lado de la habitación. Creí que la fuerza que podría tomar prestada del demonio disminuiría por el sello, no es así, siento incluso más fuerza que antes. A Yuls se lo traga la pared en lugar de impactar con ella. —¿Qué fue eso? Paul vuelve a abalanzarse en mi dirección, lo desvío y termina sobre Kalmia Con mi espada, marco una L en la espalda de ambos cuando logran levantarse, Kalmia grita de dolor y Paul gruñe, voltea a verme, por un segundo no logra moverse, me acerco y suelto mi espada, le doy un abrazo, porque por algún motivo no se ha apartado, luego aprieto y escucho muchos huesos rotos, al soltarlo, el piso se lo traga. Veo a Kalmia, tiembla mientras intenta alejarse, me acerco despacio, opta por una posición defensiva con la espada, sin embargo, solté mi espada hace no mucho, y al acercarme, da varios cortes a mis brazos sin que pueda darme cuenta… no me importan mis brazos, el abrigo que me regaló mi padre esta lleno de cortes y sangre, justo lo que intente evitar. —Oh tú… —pateo su espada fuera de su mano y esta queda atascada en la pared como si de un dardo se tratase—No debiste La tomo por su pelo y aplasto su cabeza contra el piso repetidas veces antes de que el piso la trague. —Sí que eres una salvaje—subo y bajo los hombros ante el comentario de Kaeria, quien ya había terminado con sus atacantes, ella ríe ante mi respuesta—Aunque debo decir que envidio tu fuerza—muestra su sonrisa de zorro —Igual me ganaste sacando a tus atacantes más rápido que yo—miro mi abrigo, esta ensangrentado y cortado —Puedo arreglar eso si quieres—niego y su sonrisa se borra mientras se acerca—Lo que me recuerda que te debo información ya que me diste información—esto me lo susurra al oído—¿Tienes algo en mente?—asiento de manera rápido—¡Muy bien!—se ve genuinamente entusiasmada El piso se abre y surge Nox con los demás en perfectas condiciones. —Lana, abstente un poco a futuro, ¿te parece?—la sonrisa y el tono amigables de Nox mostraban claramente que la prueba había salido tal como él quería —Creí que eras divertido—rasco mi cabeza mientras Kaeria y Nox ríen, suspiro —Kaeria, eres la Luna Llena—las palabras de Nox hicieron ella sonriese de forma extraña—Lana, eres la Luna Nueva—levanto mi pulgar mientras me pregunto a que se refiere Al menos parece que esta prueba terminó.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR