C-15 (srf)

2477 Palabras
—Oh, vienes con acompañante—Eveliu saluda a Irene tímidamente—Aunque se me abrió el apetito con solo verla—Eveliu palidece ante la broma de Irene —Y yo tengo apetito de cabra—los cuernos de Irene son como los de una, sonríe, me gustan los mariscos y aun así pensar en comer sirena no me llama la atención—Leí los panfletos que me diste—en parte, le pedí a Eveliu que me los explicara No entendía algunos de los términos, además de que me sentía incomoda leyendo sola sobre cómo y porque moriré. —Eso es bueno, porque hoy estaré tomando muestras de sangre—se levanta de su escritorio, busca unos frascos y una inyección de un pequeño mueble metálico en la esquina—Levanta tu manga, por favor—siempre visto como si fuese invierno, no tengo frío, es mi preferencia en ropa Hago como dice y extrae un poco de mi sangre, luego pone un poco en cada frasco y tras desechar la inyección, vuelve a su escritorio. Pone los frascos en medio de su escritorio. —¿Por qué estoy examinando tu sangre?—podría responder que no soy experta en maldiciones, mas en los panfletos se explicaba porque… —Para averiguar si mi sangre está contaminada—las maldiciones son como las enfermedades tanto hereditarias como adquirirás de los demonios y monstruos, los espectros de por si son maldiciones distintas, maldiciones que habitan en el alma y la corroen de manera continua—También para averiguar que tan pura es mi sangre demoníaca—el linaje demoníaco puede diluirse cuando pasa mucho tiempo en el plano físico o es combinado con la sangre humana, aun teniendo el pecado original en nuestras venas, Dios nos favorece de su propia manera —La sangre nunca miente—por alguna razón, su sonrisa me perturba un poco, quizás sean sus ojos, son marrones, de algún modo en ocasiones los veo rojizos—Quítate la ropa, por favor, necesito ver si hay alguna mejora… o si empeoró algo—el tiempo es crucial con algunas maldiciones Eveliu me ayuda con mi ropa, ella ya ha visto mis maldiciones, y no le importo en lo absoluto la cantidad, muy a pesar de que tanto Ofre como Saturn se notaban algo más que indiferentes, quizás no quería menos preciar a quien sirve, lo agradezco de cierto modo. Ahora que lo pienso, Saturn podía ver la maldición de las espinas, ¿Irene también puede? ¿O solo puede ver las maldiciones que ve Ofre y Eveliu? —Me espanta el hecho de que tu acompañante no se inmuta aun viendo la horrenda cantidad de maldiciones que tienes encima–sonrío—Nada ha empeorado, aunque tampoco puedo ver nada completamente bien, están una sobre otra, hace que sea muy difícil de leer—quizás le pueda pedir en un rato a Eveliu que lo dibuje para mí, cuando me explica sobre el inframundo suele dibujar de manera profesional—En todo caso, tan pronto algo duela, me contactas de manera inmediata sin pensarlo dos veces, ¿bien?—asiento y me da un papel—Pagas en recepción, la última vez no te veías bien, así que no podía hablar sobre pagos…—asiento nuevamente Eveliu y yo nos retiramos del edificio tras pagar, no fue tan caro como esperaba, estando en el auto le pedí que me llevase a mi casa, necesito avisarle a mi madre que no estaré en casa de mis abuelos durante las vacaciones. Entro y salgo de la casa, pero algo raro ocurrió, era poco después de mediodía cuando entre, al salir poco faltaba para que la noche estuviese sobre nosotras, Eveliu no dijo nada, me aprietan las espinas, algo no cuadra. Me deja cerca del campus y me da su número de celular antes de irse, también dice algo sobre vivir juntas si gustaba, esto me tomo por sorpresa, la oferta es bastante tentadora, así que le dije que lo pensaría. Es de noche, no tengo hambre, a pesar de que eso debería ser imposible cuando Saturn sigue conmigo, y debido a que me siento desconcertada, voy al bosque para aclarar mi mente. Entonces memorias empiezan a volver de golpe… mi habitación estaba vacía, mi madre no me dirigía ni la mirada porque mi padre estaba en la casa, él decía algo sobre lo genial que había sido que me mudase, recalcando lo bueno que era independizarse, y también lo bueno que era visitarlos de vez en cuando… ella… todas las fotos familiares que habían a la vista era de mis padres y mis hermanos menores, la mesa solo para cuatro personas… ¿Enojo? No puedo entenderlo. ¿No debería estar triste o indignada? Mi madre me echó de la casa sin siquiera darme cuenta. Río, una risa hueca y pausada. —Que aterrador sonido—esperaba que Ofre llegase, aunque tardo un poco—¿Planeas matar a alguien?—niego—Bien, porque conseguí la información que querías—quizás Yuls la hubiese conseguido más rápido—No me veas con esa cara de que Yuls pudo recolectar la información más rápido que yo —Mi cara no es tan obvia y ambos lo sabemos—creo que Nox también podía leer mis expresiones, que molesto —Cosas de amigos—¿a que se refiere?—¿No somos amigos? —Creí que éramos socios de negocios—al menos así lo veo yo —Eres tan fría—Obeur dice lo contrario, claro, cuándo está ebrio—Aún así eres mi amiga, cubito de hielo —Bien—tengo un nuevo amigo—Dame la información, amigo —Que lo digas tu lo hace sonar horrible—hace una clara mueca de disgusto, quiero arrojarlo al lago—La Luna era una diosa benévola, muy a pesar de que ser cercana a Nox, también la conocían como la Santa de la Oscuridad, muchos humanos y monstruos la adoraban con gran devoción, entre los demonios era conocida como una amiga de la Reina del Infierno, Lilith —Lilith…—la primera mujer, ¿no debería estar muerta? —Entre los monstruos se dice que Marina, La Diosa de la Luna, fue asesinada por Nox debido a que ella no lo amaba de la misma manera en que él la amaba, y entre los demonios… —¿Si? —Hay un rumor sobre Lucifer dando la orden de asesinar a Marina—su tono de voz demuestra inseguridad, no confía en lo que me dice —Ya veo—un rumor extraño y una historia de amor improbable, es difícil imaginarme a Nox enamorado, debo admitir que lo conozco de hace poco tiempo, de todos modos…—Gracias por la información —Una cosa más—un extra—Omy desea volver contigo—yo también extraño a mi pecado de la ira Por algún motivo, su indiferencia me hacía sentir más segura, y más fuerte, quizás porque copiaba su indiferencia. —O no le agradas—Saturn no me ha dicho nada sobre cómo Ofre lo trataba, claramente no diría nada malo sobre su amo—Por ahora es mejor que la conserves, serás mi guía en el inframundo mañana y quiero evitar problemas—así él peleará por mí de ser necesario No respondió, nos quedamos viendo el lago un rato hasta que llegó Obeur, se veía bastante cansado, así que solo se sentó al lado de nosotros y poco después terminó dormido en el suelo, le pedí ayuda a Ofre para llevarlo al dormitorio, después de eso se despidió y me quede un rato con Obeur en su habitación, no quiero estar sola, al menos no hoy. La media noche me tomo por sorpresa, me había quedado dormida en el piso de la habitación de Obeur, y desperté en la cama, él no estaba por ningún lado, quizá fue al baño. Me pongo a revisar los mensajes en mi celular, y muchos mensajes son de mi madre diciendo lo mismo: No vuelvas. Intento levantarme de la cama, mis piernas no responden, las acomodo para quedar sentada en el borde de la cama y termino cayendo al suelo, mis brazos se sienten muy débiles, los pies de alguien están frente a mí, pies de mujer… una extraña risa inunda la habitación, me siento entumecida completamente, me es difícil respirar o pensar siquiera. Vuelvo a despertar, aún es de noche, estoy nuevamente en la cama solo que esta vez Obeur esta a mi lado, me abraza con fuerzas por alguna razón, vuelvo a dormir, me siento cansada… Obeur me despierta cuando ya es de día, me ve con preocupación. —¿Te sientes bien?—no sé si fue una pesadilla o si en realidad paso, tampoco quiero averiguarlo—Estabas temblando mucho mientras dormías—fue otra pesadilla —Estoy bien—mi madre nunca me escribe, dudo que siquiera tuviese mi contacto…—Deberías ir a presentar tu examen, ayer estabas tan cansado que te dormiste afuera—aun estando tan cansado fue a buscarme, ¿eso es bueno o malo?—Saldré hoy, así que no me busques—creo que está haciendo un puchero, que infantil, y algo tierno —¿Estarás sola?—niego—¿Estarás con él?—asiento Su rostro muestra enojo, tristeza y finalmente rendición, no es como que pueda acompañarme él, tiene un examen final que presentar, además de que pasaremos dos semanas conviviendo con Wyde y Stephanie en medio del bosque, a mi parecer no tiene de que preocuparse. Le deseo buena suerte y salgo de la habitación por la ventana, es bueno que estamos en el primer piso y no en el segundo, entro a mi habitación por la ventana y me topo con una dormida Chiran, lo cual me hace sospechar que esta enferma, no suele estar en la habitación tan temprano en la mañana. Muy a pesar de que entro con cuidado de no hacer ruido alguno, ella se despierta y me ve con clara confusión en su rostro. —¿Tienes algún problema con la puerta?—bosteza después de hacerme parecer una rarita, aunque quizás realmente no me gusten las puertas—Olvídalo, creo que sé la respuesta sin que me lo digas —Estudiaste mucho si estas dormida a esta hora—su horario no es humano, al menos para mí—Espero que salgas bien en tus exámenes—alza un pulgar antes de volverse a acomodar en su cama—Son casi las siete y media—entonces la veo rodar fuera de la cama y levantarse como si hubiese escapado de un ataúd Lastimosamente para los estudiantes de horarios distintos al de la mañana, los horarios para los exámenes finales son en las mañanas, lo cual hace que muchos estudiantes parezcan más muertos de lo que ya están. Aquellos que no tuvieron que presentar exámenes finales suelen retirarse del campus o quedarse en los dormitorios descansando lo que no descansaron durante el semestre. Luego estoy yo, que iré al inframundo como si de una investigación de campo se tratase, envidio a quienes pueden descansar sin temer porque tienen una oz en su cuello con cualquier movimiento que hagan. Le había escrito a Eveliu sobre mis planes, dijo que podía cubrirme en el palacio si algo ocurría, a lo que le respondí que Saturn estaría con ella mientras yo estuviese con Ofre. Después de arreglarme, salgo al bosque, me encuentro con Ofre, y en lugar de pedirle a Omy que nos lleve al inframundo, arroja una botella al suelo, lo cual hace que la tierra se abra y unos escalones se formen. —Las damas primero—señala los escalones de manera condescendiente, tomo su mano y bajo con cuidado Las escaleras son firmes y conducen a un pasillo de piedra poco pulida, fuego azul flota a cada lado del pasillo, la inclinación es apenas notable, siendo que primero bajamos y después subimos, al llegar frente a una puerta, frenamos de golpe. —Hueles mucho a humana—no sé si debería ofenderme o no—Y en el inframundo eso solo trae problemas—saca otra botella de su bolsillo, estoy segura de que eso no es físicamente posible, pero eso que importa cuando hizo que la tierra se abriese arrojando una botella—Toma esto—luego saca un parche para ojo de su chaqueta y se lo acomoda en el ojo izquierdo Bebo el contenido de la botella y repentinamente puedo escuchar mejor, luego me pasa una capa con capucha, mientras me la pongo, agarra la botella y la vuelve a guardar, abre la puerta y creo que estamos en un bar hasta que veo que la clientela parece sacada de una película de terror, algunos son animales parlantes, otros tienen partes de animales y otros simplemente no son describibles, Ofre toma mi mano y nos movemos rápido entre los otros clientes hasta salir del local. Afuera parece un festival, hermosas luces adornan las callejuelas de piedra llenas de todo tipo de seres no humanos, algo parecido a lo que creo es un fantasma se me queda viendo antes de que Ofre me lleve a otro local mas vacío, nos sentamos frente a la barra, el tendedero es un hombre sin cara, Ofre le dice algo que no logró entender y luego nos permite pasar a una habitación apartada. —No creí que estaría tan lleno—ahora que estamos solos veo con claridad su ojo brillar, además de que esta enojado—¿Hay algo en específico que te gustaría ver?—me pasa otra botella —Una biblioteca o librería—comprar o pedir prestados libros es mi mejor opción ahora, ya que explorar por aquí no le parece algo viable, o al menos eso parece —Toma esto—le da un toque a la botella—Ahora huele como si estuvieses en celo—¿será que eso lo tiene molesto? No pregunto a qué se refiere con celo y bebo el contenido de la botella, él vuelve a guardarla para volver a tomarme de la mano y salir del local. En las callejuelas se siente olor a incienso, carne frita y bebidas fermentadas, frente a varios locales hay todo tipo de signos extraños que no había visto antes, es de noche a pesar de que llegamos cuando era de día en el plano físico, además de que aquí no hay estrellas ni luna en el cielo, solo oscuridad, el apurado ritmo de Ofre me hace tropezar un par de veces, no se detiene ni desacelera, casi parece que quisiese correr lejos de mí, lo cual me dejaría en aprietos sin tener a Saturn conmigo… +Debería organizarme más (procede a desajustar más su horario para todo) 15/10/2021+
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