CAPITULO 2

1326 Palabras
MAXIMO BERNARD Desde que tenía 17 años supe que estaba comprometido con una cría que apenas acababa de nacer. Lo se es algo absurdo, sin embargo fue idea de mi padre, no voy a mentir, se que soy un hijo de puta, el cual uno de sus pasatiempos favoritos es coger, y desde que tenía 14 años lo supe. Quizás por eso fue que a mi padre se le ocurrió aquella brillante idea. - ! No tienes más opción que casarte con ella. Se supone que por esa maldita razón Roger siempre la ha cuidado ¡. Me grita mi padre. - No puedo creer que me obligues a casarme con esa cria, apenas acaba de cumplir 18 años, o necesito una mujer no andar cuidando a una niña tonta por el resto de mi vida. Y tú mejor que nadie Sabes que si me llego a casar con ella es solo para quedarme con lo que me corresponde que es la organización. Le digo molesto y salgo de su despacho. Mi padre se ha retirado hace un par de meses y yo soy quien está cargo de la organización, sin embargo sigue con esa estúpida idea de que me case. Se atrevió a amenazarme, si no me caso subirá a mi hermano al mando. Y yo no puedo permitirme eso. Entro a la cocina a tomar un vaso de agua. - Señor ¿ Se encuentra bien ? Me pregunta Mirna. - Si, no hay de que preocuparse. Es lo único que le contesto. - Señor, hablar con usted el día de ayer hemos entregado la mercancía que nos pidió a los Ascencio, solo que hay un pequeño detalle. Lauro Ascencio se ha negado a pagar la mercancía tal y como se había acordado, no me dio la parte que se supone debió de haber pagado se atrevió a darme un millón de dólares menos y dijo que nos daría el resto en cuanto usted esté casado y pueda conocer a la nueva señora Bernard, al parecer ese es el trato que hizo con su padre. - ¡ Mierda ! grito con demasiada frustración, - se supone que quien está a cargo soy yo no mi padre y sé que lo que está haciendo es solo para molestarme de alguna u otra manera quiere que cumpla con aquel matrimonio. Le digo a Mirna y se da la vuelta saliendo de mi vista. - Mejor me alejo. Es lo único que la escucho decir. Mi padre está loco si piensa que dejaré que me quite lo que me corresponde. Por esa maldita razón es que el día de hoy fui a ver a la cría con la que me casare. Le dejé bien en claro que en un par de días nos casaremos. Y espero y le haya quedado bien claro. Comienzo a pensar en ella y recuerdo aquel beso que le di. Aunque ella no quiso del todo se que algo dentro de ella quería que siguiera besándola, lo se muy bien. Salgo de la casa y lo primero que hago es conducir hasta donde se que ella debe de estar. Tengo que vigilarla. Al principio pensé que a lo mejor sería poner a alguien que la vigilara pero me he dado cuenta que no lo mejor es que lo haga yo mismo. Conduzco hasta la cafetería que frecuenta Lara. Tengo mucho tiempo siguiéndola y se que aquí es donde frecuenta con su amiga. Tardo en llegar a la cafetería más de 20 minutos. Mientras conduzco mi mente comienza a divagar. Me doy cuenta que en un par de días estaré casado al lado de la cría más pura que conozco. Entro a la cafetería y camino hasta llegar a la última meza. es mejor que me quede aquí y desde aquí vea lo que ella hace. Tengo muchos meses siguiéndola y aunque no siempre puedo hacerlo, me aseguro de que la persona que la siga sea de mi confianza. Pido un café americano sin azúcar. Espero pacientemente a que ella llegué. Un par de minutos más y entra a la cafeteria. Viene con su amiga. - Estás loca ¿ Me estás mintiendo verdad ? cómo es que tú vas a casarte con aquel tipo. Me queda claro que eres la favorita de Dios. Le dice Leslie. - No, para mí eso no es lo mejor. Yo no quiero casarme con ese tipo. Le contesta molesta. - Hay Lara, no puedes hacer nada más que obedecer. Tu tío fue claro contigo, si no lo haces esos tipos mataran a tu familia y tú también morirás. Es mejor que aceptes tu destino amiga. - No, no pienso casarme con nadie, si ese tipo quiere tener a alguien pura a su lado, pues yo no seré esa. Así tenga que perder el privilegio a ser monja. Pero no pienso casarme con nadie. Si no soy monja entonces tampoco seré esposa de ese señor. Dice molesta. La veo levantarse y caminar hasta el baño. Me levanto con cuidado y camino hasta donde el baño de damas. Estoy por entrar cuando la escucho hablar. - Hola, ¿ Cómo has estado Mario ? Te parece si nos vemos hoy en la noche, me gustaría hablar con un viejo amigo. Escucho como ella habla con aquel tipo. ¿ Quién demonios es Mario y por qué nunca antes había escuchado de él ? Tengo ya varios años vigilandola y nunca había escuchado de aquel tipo. Escucho que entra a uno de los cubículos . Entro al baño y empiezo a asomarme por la parte de abajo de las puertas para ver dónde está. Esta cria se metió al último baño. Escucho como jala de la correa del baño abre la puerta y aprovecho para empujarla y meterla de nuevo al cubículo. - ¿ Que demonios hace aquí ? Me pregunta molesta. - Vine a ver a mi futura esposa. Es lo único que le contesto y rápidamente .e acerco a ella. Dejándola pegada sobre la pared. - Aléjate de mi, entiende de una maldita vez que no pienso casarme contigo. - ! Entiende de una maldita vez cria estúpida ¡, que no es que quieras es que te tienes que casar conmigo. ¿ A caso quieres que tu madre y tu tío mueran ? - No, eso no, ! Por favor ¡ Déjame en paz , yo ni siquiera te conozco y para serte sincera lo último que quiero es casarme con alguien. Me dice entre sollozos. Veo como una pequeña lagrima cae por sus mejillas - Deja de llorar que tampoco se va a acabar el mundo por casarte conmigo. Deja el drama. - Mi mundo se acabará si me caso contigo, lo que yo quiero es convertirme. No ser la esposa de un mafioso. Me escupe molesta y comienza a forcejear conmigo intentando escapar de mi agarre. La tomo con fuerza de la cintura y la pego de nuevo contra la pared. veo el miedo apoderarse de ella. La beso con desesperación como si necesitará de sus labios para seguir vivo. ¿ Que demonios me sucede con esta cria ? ¿ Por qué no puedo simplemente dejar de querer estar dentro de ella ? Pongo mis manos sobre su cintura y la acerco más a mi. me posiciono sobre sus piernas y sigo besándola, es más que claro que ella no siente lo mismo ya que se niega a seguirme el beso, meto una de mis manos por debajo de su blusa haciendo que se diese al sentir mi mano tocar su piel desnuda mi mano comienza a subir hasta llegar a su seno aprieto con fuerza su pecho el cual esta cubierto por su sujetador. - ¿ Que demonios haces ? Me pregunta - Te haré mia en este momento. Si piensas que dejaré que te acuestes con alguien más, estás loca niña. Comportarte por qué te tengo más que vigilada y cualquier movimiento que hagas yo lo sé.
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