30

4842 Palabras

Rebeca era muy joven, pero cocinaba a la perfección. Gracias al encantador dominio del arte culinario, era que estaba allí, obteniendo un muy buen sueldo. _ No te preocupes Rebeca, tómate el tiempo que sea necesario, y busca a alguien que te supla mientras vengas. Toma.- Y le dio un fajo de billetes que sacó de la gaveta del escritorio.- Esto es para lo que se te pueda ofrecer, si necesitas más vienes a buscarlo. Es un regalo por lo sabroso que cocinas.             Rebeca tomó el dinero, y para sorpresa de los dos hombres, salió llorando a grandes llantos del salón. Ambos sólo se miraron con curiosidad, como preguntándose: “¿Bueno y a ésta que le pasó?”             Ya nuevamente solo, Rigoberto lloró amargamente. Su padre quería la muerte. Pensó en su madre. Habló con ella. “Mamá, hací

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR