STEPHANO Despierto en una especie de habitación oscura, mis muñecas dueles por lo apretada que esta la soga, la garganta me pide a gritos un poco de agua y hay un sonido molesto en mi cabeza. «Claire» Ella está en peligro y yo sin poder hacer nada. Intento moverme, pero solo consigo lastimarme más. —Yo no haría eso chiquito — me dice una chica que no logro ver Busco con la mirada, pero no hayo nada. —¿Dónde estás? Déjate ver — le digo Ella ríe y abre una puerta y la vuelve a cerrar. Quiero gritar, pero la garganta no me lo permite; los ojos me pesan, intento mantenerlos abiertos lo más que puedo, pero sé que en cualquier momento se cerraran. «Claire» Debo salvarla y no sé cómo hacerlo. Solo soy un inútil más que no sabe cómo proteger a la chica que dice amar. El peso de los oj

