9. Yo era suficiente para tí Mark Desde el encuentro con la chica, Mark no ha dejado de pensar en las opciones que tiene para vengarse de una vez por todas de esa rubia traidora. Dentro de él se libra una gran batalla entre el bien y el mal. Uno le dice que no desaproveche la oportunidad y le dé una lección a esa ex novia infiel, mientras que el bien le pide lo contrario. Se estira los cabellos de frustración y ajeno a la presencia de su amigo, camina por la amplia sala de la casa de su abuelo. Es un lugar muy acogedor, con una gran chimenea donde crepita el fuego calentando el hogar, y encima, todo tipo de adornos navideños. Sin embargo, Mark no aprecia esos detalles. Su corazón sigue congelado, por lo que siente que se está inclinando hacia la venganza. —Deja de caminar que

