Una semana eterna.

1687 Palabras
El auto va a toda velocidad por la ruta, su arma apunta en mi dirección. Habla con sigo mismo, trato de mantener la calma pero solo puedo pensar en salir viva de esta por que mi pequeño sobrino y mi mamá me necesitan. Gracias a Dios nadie en la fiesta fue herido, podía ver en todas las direcciones como el pánico reinaba. Mi amiga Alaia se desplomo, me asuste mucho cuando la vi desvanecerse pero no pude hacer nada por que en todo momento el arma apuntaba a la cien, seguí las ordenes de Owen y salimos del salón corrimos unos metros vio que guardias y policías se acercaban, robo un auto me obligo a subir. No se por donde vamos solo le ruego a Dios que me puedan encontrar pronto. Llegamos a una casa de campo pero no logro ver nada ya que esta oscuro. Owen se baja de la parte del conductor, pasan unos segundos pero no abre mi puerta, lo busco entre la oscuridad con el corazon acelerado a mil, a puerta de mi lado se abre de golpe causándome un susto tremendo. — Baja Arisha. - Me toma del brazo me bajar sin delicadeza alguna, caminamos unos metros, tropiezo con algo cayendo sobre mis rodillas me quejo porque me golpe con algo pero a él no le importa. Me toma del brazo y me obliga a seguir caminando. - Entra a la casa y ni se te ocurra comenzar a gritar por ayuda porque nadie te va a escuchar. Me suelta el brazo luego de la amenaza, es una casa medianamente grande, se ve que esta desocupada hace tiempo porque hay polvo por todos lados. Owen se pierde por un pasillo, escucho que grita y maldice. Me paro frente a una ventana mirando hacia la penumbra que se ve afuera. — ¿ Quieres comer algo amor ? — Owen ¿ Porque haces esto ?. Sabes que nosotros ya no estamos juntos. - Lo veo de espalda respirar de forma acelerada después de escucharme. - — Porque te equivocas amor. Vamos a volver a estar juntos. Como la familia que debíamos ser. Pronto estaremos todos reunidos, te lo prometo. Ahora responde ¿ Quieres comer algo ? — No Owen, lo que quiero es que dejes esta locura y me lleves de regreso a la ciudad. — Eso no va a pasar amor. Porque mañana nos iremos de viaje. — ¿ Que decís Owen ? ¿ A donde vamos a irnos ? — Ya lo veras cielo. Owen saca una lata de atún, lentejas y otras cosas. Prepara una ensalada y me obliga a comer, luego me manda a limpiar los platos que ensuciamos. Lo veo regresar, me toma de la mano y me lleva a una habitación. Se quita la ropa quedando solo en ropa interior. Me manda a quitarme el vestido pero no lo hago ¿ Motivo ? no tengo nada abajo mas que una tanga. El vestido es espalda escotada por lo tanto no llevo sostén, quitármelo delante de él es como desnudarme frente a un extraño. — ¿ Que esperas para sacarte el vestido ? es hora de ir a la cama. — ¿ Tenes algún pijama ? — No seas tonta amor. Vi varias veces tu desnudez. — Lo se. Lo se. Pero no quiero dormir sin un pijama. — Espera. - Se va y al rato vuelve con un camisolín. Me lo coloco y me acuesto, cuando siento su mano tocar mi cintura me tenso por completo. - Tranquila nena, hoy solo vamos a dormir. Mañana será otro día y nos espera un largo viaje. Lo escucho respirar profundamente lo que me indica que esta dormido. Siempre fue así con él, se dormía enseguida. Por mi parte no puedo pegar un ojo. Pero el sueño me fue venciendo. Cierro los ojos, cuando los abro quiero moverme pero no puedo. Abro mis ojos y entre la oscuridad veo muy poco pero alcanzo a distinguir que mis manos esta esposadas .Owen no esta en la cama, trato de escapar pero es imposible. ... Alaia se encuentra sentada perdida en sus pensamientos, ya a pasado una semana del secuestro de Arisha, tuvimos que darle sedantes a mi mujer por que entraba en crisis y perdía el conocimiento debido al estrés. Lograron ubicar mediante una rastreo a Owen, estaba en una casa de campo pero cuando la policía llego no había nadie. Solo encontraron el vestido que uso Arisha en la fiesta y sangre en varias partes de la casa. No quería decirle nada pero insistió cuando le dije lo de la sangre entro en pánico, decía que el infeliz la debo matar por eso no la encontramos y justamente eso temía. — Amor come algo. Desde la mañana que no probas bocado. — No puedo bebé, lo intento pero tengo una bola en mi estomago y no puedo ingerir nada. — Prometo que la encontraremos. — ¿ Crees que siga vía ? — Claro que si. El tiempo esta obsesionado con ella no la mataría. — Pero casi lo hace Elek. Gracias al cielo volviste a su casa si no ella ahora estaría bajo tierra. ¿ Y que nos dice que no lo a hecho ya ? .... No se por donde estamos, salimos de la casa en la que estábamos a los dos días del secuestro Mi ojo derecho no lo puedo abrir, el segundo día que estuvimos en casa me golpeo simplemente porque se me derramó la sal en el piso. Estábamos con la comida justa, el no quería salir a comprar por miedo a que lo deje. Pero ¿ Como lo haría si cuando me dejaba sola me ataba a un caño. ? Por la tarde del segundo día quería ser romántico, pero yo no así que me dejo inconsciente, cuando desperté lo tenia sobre mi arremetiendo sin piedad. Por la tarde noche me obligo a salir de la casa y subir al auto. No podía caminar debido al dolor de cada parte de mi cuerpo. Viajamos toda la noche. Paramos en la casa de un amigo de él que no sabia que existía, se emborracho junto con su amigo. Comenzó a discutir con su amigo solo por que me sonrió. Pero a quien le fue peor fue a mi por que su amigo para evitar mas drama nos dejo solos en la casa. Sus puños y patadas no tardaron en llegar. Me llevo del pelo a la habitación en la que nos quedamos y me dio otra ronda de golpes. Cuando desperté me estaba abrazando, cuando su amigo me vio no dijo nada, solo siguió con su vida. Tres días estuvimos en esa casa emprendimos viajes una vez que me dejo de sangrar la nariz que me reventó con el puño por hablar con su amigo. Ahora estamos esperando la habitación que pidió en un hotel. La chica que nos atendió quedo espantada al ver mi rostro y mis brazos. Me pregunto su estaba bien pero quien respondió por mi fue Owen. Nos entrego la llave y subimos por las escaleras a la habitación que nos toco. Alas horas de ingresar lo tenia sobre mi satisfaciendo sus necesidades, ya no me quejo pienso en como extraño al terremoto que tengo por sobrino, en mi madre y mi amiga espero que acabe y se duerma. Dos días encerrada en esta habitación, solo comemos, dormimos y él intima. Escuchamos el servicio a la habitación, Owen se extraña por que no pedio nada, sin embargo abrió la puerta, una joven que no paso desapercibida para Owen ingresa con un carro. — Buenas tardes caballero. Les traigo esto por cortesía del hotel. — Muchas gracias. — Señora gusta algo. - Miro a Owen que me da permiso. Me acerco ella levanta la tapa con la que cubría la comida, la comida huele deliciosa pero lo que llama mi atención es una tarjeta. - Esta tarjeta es para que indique si mi atención es satisfactoria para ustedes. Le explico el 1 en rojo es malo. El 5 en azul es maso o menos. El 10 en rosa en excelente. Indique en el casillero cual le parece y me la entrega. Bueno los dejo que cenen. En 40 minutos volvere por el carro. La chica se va, leo atentamente la tarjeta y descubro que en la tarjeta hay un mensaje oculto. Me preguntan si estoy secuestrada. Eso es lo que significa el 1, un aviso para ella confirmando que estoy secuestrada. La chica regresa y se lleva el carro, Owen sale y no vuelve por dos horas. Yo estoy de los pelos porque mi ex quito el teléfono y lo guardo en la caja fuerte. Se llevo la llave y me dejo encerrada. Regresa como de costumbre ebrio. Se lanza sobre mi sin darme chance a escapar. Tocan la puerta de la habitación, Owen me manda abrir, es una joven que viene con la escusa de limpiar el cuarto, lo que nos obliga a salir, Owen a regañadientes lo hace, pero no me suelta. Todo paso muy rápido, al salir del ascensor estamos rodeados de policías. Owen es sometido, me alejan de él, escucho que gritan mi nombre al ver quien me llama corro a su encuentro. Elek me protege entre su brazos, las lagrimas no tardan en llegar, mi cuerpo se sacudo debido al llanto, busco con la mirada a mi amiga. — Quiso venir, pero estaba muy débil para viajar. — Lo entiendo. - Digo a duras penas porque los espasmos no me dejan hablar. - — Debemos ir a la estación así declaras lo que paso durante estos días. Vamos a la comisaria y doy mi declaración a los detectives. No olvido ni un detalle. Estamos hablando cuando escuchamos disparos. El detective sale dejándome sola, al rato ingresa y su rostro es otro. — ¿ Que sucede detective ? — No se si lo lamentara, pero debo informarle. — ¿ Que ? — El Señor Malcolm le quieto el arma a un oficial e intento disparar pero mis colegas le dispararon. Murió en el acto. Santo Cielos no se que sentir.
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