Trate de estar con Betani, una de las secretarias de la universidad, pero no pude, su rostro se me venía instantáneamente a la memoria. Ver cómo se divertía con sus compañeras me da gusto. Pero enfurecí al ver como varios chicos trataban de coquetear con ella, por suerte los rechazo. Tener que verla en clases es una tortura, pero saber que muchos chicos desean estar con ella me vuelve demente. Le pedí disculpas a la morena y la dejé sola en la habitación. Al llegar a las escaleras el olor a sudor, alcohol y desenfreno me aturden. La veo muy sonriente junta a Anderson. Él la trae de la mano, suben las escaleras al mismo momento que yo bajaba. No sé que me pasó, solo pasó, me coloqué frente a ellos e impedí que subiera. — Anderson ella no. — Vamos profe solo nos divertiremos. Beta

