Pov Fernando Miedo no era suficientemente descriptivo para el modo en que me sentía, terror, esa sí quizás calificaría y es que, aunque todo mi ser me decía que no debía hacerlo, intentando que este fuese un día especial, como el último, había algo más poderoso que me obligó a llevar las cosas a este nivel. Por eso, cuando sus labios se entreabrieron, dispuestos a dar respuesta a la pregunta más importante que había hecho en mi vida, mi mano se alzó rápidamente, desesperado por cubrir su boca y no escuchar la feroz condena. - No lo digas, sólo olvídalo, podemos seguir así, podemos… —sus ojos parecían realmente sorprendidos y mi mente gritaba que no sería tan fácil, cuando ella insinuó vivir juntos, es porque también deseaba un cambio, pero cómo explicarle que, para mí, era todo o nad

