La noche escarlata estaba cerca, un viejo hotel había sido comprado por Krum y completamente refaccionado Por si acaso las casas vecinas también habían sido adquiridas,no quería visitas de la policía por ruidos molestos o vecinas entrometidas. Algunas paredes rojas, puertas blancas, muchos candelabros y luces muy tenues que dieran la comodidad necesaria para todo lo que vendría. -Limpiate con ésto hombre, estás hecho un desastre, mierda, ¿cómo han podido?- una mancha de sangre permanecia en la mejilla de Bael,el demonio y la risa silenciosa de Krum ya era característica y habitual, no había nada que le divirtiera más que sus demonios se midieran ante él, lo celaran, para ganarse su buena mirada. Bael conducía el vehículo que traía de regreso al Dueño de industrias Silver Aamón, al hab

