50 —No puedo Hiraku… lo siento. —su sonrisa se borra. —¿Es porque soy un mafioso? ¿No te gusto? ¿No te parezco atractivo? —toco su nariz. —Quizás sea porque tienes retenida a Somie, no podría estar con alguien que secuestra mujeres y las prostituye… —se echa para atrás y chasquea la lengua. Se sienta en el borde de su cama. —Golpe bajo Elle, de verdad me dolió eso—me acerco para intentar remediar lo que dije, pero un pitido me pone alerta. Ha abierto la puerta. Doy media vuelta para irme, pero vuelve a jalarme y mi corazón se paraliza al sentir sus labios calientes y gruesos sobre los míos. Abro los ojos de par en par, pero no puedo hacer nada. Su lengua toca con suavidad la mía. Sus manos se posan de una manera respetuosa sobre mis caderas. Debo pararlo, debo hacerlo… pero me gust
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


