Sabía bien que iba a ganar, era la mejor nadadora del club y nadie, a excepción de Daniel, me podía ganar. Cualquiera lo sabía. — Claro… vamos a la piscina. — ¿Qué parte de que ya nos íbamos no entiendes, María Isabel Sterling? — No me hables como si fueras mi madre y no nos vamos a ir… Daniel se ponía superfastidioso cuando nos encontrábamos con Yamir y este era amable conmigo. — Nos vamos y punto. Recuerda que mi madrina me hizo responsable de ti. — Pues no pienso irme. — Eso vamos a ver. Daniel quitó los brazos de Yamir, me cargó en sus hombros, de manera que la mitad de mi cuerpo quedó en su espalda y la otra en el frente. Yo comencé a patalear para que me bajara, pero de nada sirvió. — Ve a cambiarte ya. Nos encontrábamos en los vestidores, entonces lo empujé e iba de regres

