Meses más tarde Me encontraba en una charla de la alcaldía que era una total pérdida de tiempo. El hombre que la daba lucía tan viejo que ni siquiera sé cómo se mantenía en pie, es toda una hazaña que siquiera siga respirando, creo que ya la tierra lo debe estar reclamando porque debe tener mínimo unos 130 años, pero bueno. A mi día de porquería se le sumaba que me dolía el estómago, tenía resaca por haber estado en ese bar con Santiago hasta pasadas las 4am, es decir, no dormí ni mierda y solo deseaba regresar a casa, pero tal vez no sea buena idea, en mi cama aún debe estar el cadáver del que se hace llamar mi novio y si me descubren, eso sería que me acusen de homicidio y vaya que eso terminaría de arruinar mi semana. Sí, el acosador seguía en mi vida y ya no solo como el chico a qui

