Reencuentro parte 2

1788 Palabras
- Gema… - paralizada, inmóvil, inerte, cualquier palabra que represente lo pasmada que estaba… era ella… - ¡diosa Aidos! – grité mirándola a los ojos… con una duda la cual formaba un gran nudo en mi garganta – dime Gema… ¿Qué sucede? – suspirando fuertemente para tomar valentía pregunte… - de verdad… ¿De verdad es mi madre? – la diosa respondió asintiendo con su cabeza…   De verdad era ella, esto significa… que al fin puedo hablar con ella sin que tenga que terminar en algo trágico… sin pensarlo eche a correr con todas mis fuerzas, mientras extendía mis manos… note que mi madre no se movía desde su lugar, ella se mantuvo allí con los brazos abiertos, pero no me importaba al fin podía verla de nuevo al fin podía contarle todo… al fin… después… de tanto - ¡mamá! –   Grite y tras un salto caí en sus brazos como si de un bebe se tratase – te… extrañe y no sabes cuánto… en serio mamá… - sin consuelo empecé a desparramar lágrimas por doquier… - tranquila mi niña… todo está bien… ya estoy aquí para ti… - después de derramar muchas lágrimas y tras pasar un largo tiempo abrazando a mi madre… se me vino una incógnita a la mente…   - ¿diosa Aidos que es lo que está sucediendo? – pregunte ingenuamente, al no entender por completo la situación… hace unos instantes me encontraba al borde de la muerte en el vagón de la bruja de Acaria… angustia… lo tiene bien puesto por lo que me doy cuenta… - Gema… como te lo dije antes… Mark suplicó por ayuda para tu bien, lo que me llevo a pensar   Cuál sería la mejor solución… junto a Ascent, decidimos que la mejor forma de ayudarte es que la persona que te ayude sea tu madre… entonces te trajimos aquí, ella es quien puede apaciguar tus demonios más grandes… los cuales Acaria está explotando por completo para quedarse con tu alma… Ascent y yo las dejamos solas un momento… tienen mucho de qué hablar… pero recuerden no hay mucho tiempo… Gema sigue en el vagón y eso no cambiará… - tras decir esto la gran diosa junto con el guardián se marcharon dejándonos solas… Es verdad… no puedo perder el tiempo… estos momentos se lo debo a Mark y a la diosa… debo aprovecharlo de la mejor forma… - hija… cuéntame, apenas me estoy enterando de que está sucediendo – mirándome con preocupación y ternura en sus ojos me acaricio el cabello como si de una niña a la cual debes consolar me tratase…   Sonriente, empecé a contarle todo lo que pasaba… si quería que me ayudara debía saberlo todo… y mientras más sepa más fácil será terminar con esta situación… tampoco me debo alargar mucho… la diosa dijo que no había tiempo debe haber un porque para que lo haya dicho   MIENTRAS TANTO DONDE SE ENCONTRABA MARK Y ROBERT   - ¿estás seguro de que lo pudimos hacer? – Mark mirándome con una mirada seria replico – niño… soy Mark hijo de la diosa Aidos… es evidente de que funcionara… aparte mi madre es muy bondadosa y buena… lo único que espero es que no le tome mucho tiempo a Gema… - ¿Qué no le tome mucho tiempo? – ¿A qué te refieres? Yo veo que sigue allí tirada… ¿En qué momento llegara la ayuda? – Mark sonriente y despreocupado me explico lo que realmente estaba pasando fuera de mis ojos…   - el cuerpo de Gema tal vez se encuentra allí… pero su conciencia no, mi madre la tomo y se la llevo a su mundo… donde se encuentran pueden ayudarla… pero eso solo durara poco…, ya que un cuerpo sin conciencia pierde esencia vital… así que despertara cuando tenga la solución… o eso espero – en voz baja agachando la cabeza y preocupado ante lo que estaba sucediendo, exclamó – Madre… ayuda a Gema te lo imploro… -   Sin poder decir palabra, o alguna expresión lo único que me quedaba era resignarme a esperar y ser paciente a lo que sucedería… después de todo solo quedaban dos posibilidades, una era en la que Gema volvía… y terminaba este maldito vagón del infierno… y la otra… que es mejor ni pensarla…, ya que no quiero que pase aquello por nada del mundo, en esa seria... donde Gema… se quedaba atrapada por toda la eternidad… - ¡MALDITA SEA GEMA TIENES QUE VOLVER!! – grite angustiado e impotente ante lo que pueda suceder… ánimos Gema… estoy a tu lado…   DE VUELTA CON GEMA   - con que eso es lo que sucede... – dijo mi madre con preocupación… - lamento no ser tan fuerte como lo fuiste tú, mamá… - dije con una leve sonrisa que se desvanecía en mi rostro…   - soy una pésima hija… jamás logré ser como… como tu mamá – mi madre enfurecida se levantó de inmediato y me tomo por los hombros… - no quiero que vuelvas a decir eso Gema… - un poco asustada… pero de la misma manera desanimada… conteste – pero… es verdad… - mirándome a los ojos con lágrimas en los ojos… aclaro…   - ¡pues jamás serás como yo Gema! Tú no eres como yo… tú eres mejor… cariño, muchas veces me sorprendiste… hija… nadie espera que seas como yo… porque todos saben que eres mejor… escucha… en realidad sé que tu padre debe seguir solo hasta ahora… ¿Sabes el por qué? – Negando con la cabeza conteste… y ella prosiguió – es sencillo… aunque tu padre parezca un buen sujeto, lo cual no quiero decir que no lo sea… solo que es complicado, muy agrio… tal vez descuidado… y muchas veces hasta muy exagerado… ¿No es verdad? – levantando un poco mi sonrisa, asentí con la cabeza… es verdad… nadie quiere a un tipo tan… como papá – pero… no solo es eso, tu padre también es un tipo maravilloso el cual se preocupa mucho por ti, así como lo hacía conmigo… es muy caballeroso, amoroso y aunque sus chistes no son tan buenos… a veces escucharlos en tus malos momentos te hace ver que hay peores cosas por las cuales preocuparse ¿no? Jajá –   Termino con una de sus risas tan características de ella… es verdad… tal vez no sea el hombre de tus sueños… pero, es un gran hombre una vez lo terminas de conocer… - pero todo esto ¿a qué viene? – confundida pregunte y mi madre solo sonriente respondió – pues que a mí me tomo años… muchos en realidad notarlo… y tú ya lo has notado… solo en ese pequeño punto ya me doy cuenta de que has madurado bastante… desde pequeña has sido muy inteligente y autosuficiente, Gema… - Tomando aire y quitando la sonrisa de su rostro continuo…   - ese día del accidente en lo único que pensaba era en ti... en que te encuentres a salvo… vi el camión desde mucho antes, pero iba demasiado rápido… y… yo solo… quería decirte tantas cosas hija… - su voz se empezó a quebrantar… y tratando de mantener la postura siguió - decirte cuanto te amo mi pequeña… decirte que no estarás sola, aunque yo ya no este tu padre si estará allí… no sabes cuánto lo lamento Gema… cuando el accidente finalizo… tú estabas allí inconsciente, yo te saque del auto… antes de que este ardiera en llamas… ya en el césped te tome en mis brazos… con la esperanza de que estés bien… te mantuve caliente por horas hasta que finalmente llegó la ambulancia… lo último que paso fue que nos llevaron… pero mis fuerzas se habían agotado antes de llegar al hospital… sin embargo tú seguiste luchando contra la muerte y aquí estas, hija… brillando… -   La abracé con fuerzas… no quería soltarla jamás, esas palabras… - Gema… ¿Sabes por qué te pusimos ese nombre tu padre y yo? – negando con lágrimas en los ojos le respondí que no… y ella prosiguió… - te pusimos Gema… porque cuando naciste, realmente no nos encontrábamos en la mejor situación con tu padre… sin embargo al nacer… nos diste esa luz que necesitábamos para esforzarnos… para continuar, para salir adelante… Gema… eras como el brillo que nos faltaba en la vida… y así fue como decidimos tu nombre… debido a tu brillo… a tu gran brillo tan valioso, tanto como el de una Gema… -   Yo aún continuando sin decir palabra… solo la abracé más fuerte… no me había sentido tan feliz en mucho tiempo… y con lo que me contaba lo único de lo que me dan ganas es de permanecer aquí por toda la eternidad, este cariño de madre era lo que le faltaban a mis días... - Gema… es momento de irnos… - era la voz de la diosa... mirando hacia la puerta, efectivamente era ella junto a Ascent…   Yo aún preocupada porque no sabía cuál era la solución del vagón… mire a mi madre con preocupación ella sonriente lo único que termino diciendo… fue lo siguiente – Gema… si no estuvieras lista para continuar sin mí… no te dejaría ir… ve y demuéstrale a esa bruja tu brillo hija… y por favor… cuida de tu padre – al finalizar, comenzó a desvanecer… - ¡MAMÁ! Te amo… mucho… -   Y tras una última gota de lágrima que cayó por su mejilla termino de irse como si de polvo se tratase… tras desvanecer, su lágrima se cristalizó en un collar con forma de gota... Lo tomé y apretándolo fuertemente como si el collar me diera fuerzas más que ilimitadas… le respondí a la diosa… en su lenguaje   “θεά Άιντος ... πήγαινέ με στην Ακαρία για να τελειώσω τη μοίρα μου με το βαγόνι της αγωνίας” (diosa Aidos... llévame con Acaria para terminar mi destino con el vagón de la agonía)   No te fallaré mamá… gracias por darme las fuerzas para continuar… - está bien Gema espero estés lista porque esta, es tu última oportunidad para apaciguar el sufrimiento de tu pasado – asintiendo con la cabeza, la diosa dijo los cánticos para devolverme al vagón… yo en lo único que podía pensar era en que esta vez Acaria, prometo que te ganaré y saldré victoriosa de tu estúpido encierro…   La diosa empezó a recitar:   “Εγώ, η θεά Aidos, με τη μεγάλη μου δύναμη, επιστρέφω τη συνείδηση και την ψυχή της Gema Dudley στο σώμα της για να συνεχίσει το πεπρωμένο της.” (Yo la diosa Aidos con mi gran poder vuelvo la conciencia y alma de Gema Dudley a su cuerpo para que continúe su destino)   Esta vez… Con mayor determinación… continué mi travesía… …
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR