Capítulo 30

1570 Palabras

La velada trascurrió entre recuerdos, risas y más recuerdos. Diana estaba gratamente sorprendida de la buena memoria que tenía Rafael. Recordaba cosas, que hasta ella misma ya había olvidado. —Como aquella vez —dijo él, señalándola con el dedo índice—. Permaneciste escondida debajo del escritorio de tu padre, porque no querías ir a casa de tu tía Gertrudis. —¡Afff! —Diana rodó los ojos—. Odiaba a esa mujer. Me obligaba a comerme la zanahoria de la sopa, y sabes que... —Sí. Detestas la zanahoria en la sopa —completó él. —Soy bien rara. La puedo comer en ensalada, en jugo... pero no la tolero en sopa. —No eres rara. A mí me pasa algo parecido con las papas. —Somos un par de bichos raros —acotó ella. Los dos volvieron a reír a carcajadas, a la vez que el mesonero volvía a llenar sus c

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR