POV EMILY
Llegamos a casa y las preguntas de Sam no paraban, estaba dispuesta a descubrir el motivo por el cual mi chico ideal, ahora era mi amigo y gracias a eso, me había ganado el desagrado de varias chicas en el baile, quise ignorarla pero se que tarde o temprano voy a terminar contándole todo así que apenas llegamos, saludé a mamá, luego a Betty y mi mejor amiga le pidió a su madre pasar la noche conmigo
-¿Ustedes no se cansan de estar juntas?- preguntó divertida -Esta bien Sam, te veo en casa mañana, descansen-
-Gracias por todo Betty, eres un ángel- le dije y la abracé al mismo tiempo
-No hay nada que agradecer, ustedes son familia también, las veo mañana, pórtense bien y no le den problemas a Bárbara- dijo antes de salir
-¿Y bien? ¿Cómo les fue hija? esa sonrisa en tu rostro es difícil de ocultar- me dijo mi madre -¿Es por ese chico que estuvo contigo en el hospital la otra noche?- caso me ahogo con mi saliva, pensé que mamá no lo había notado
-¿Chico? ¿Cuál chico? ¡No! espera.. ¿Hospital? ¿Que no me has dicho Emily?- mi amiga estaba con cara de total confusión
-Esperare a mañana, creo que ustedes tienen cosas de que hablar- dijo mamá, la lleve a su habitación y la ayude a acostarse -Lamento mucho mi imprudencia hija, no quise causarte ningún problema-
-No te preocupes mami, solo no había tenido oportunidad de contarle a Sam, por eso se quedó hoy aquí, voy a contarle todo con pelos y señales, ahora a dormir señora Hodgins- deje un beso en su frente y regresé con mi mejor amiga que no estaba muy contenta pero, eso se iba a solucionar muy pronto
-Habla ahora ¿Desde cuándo eres "Reservada" conmigo?- ella estaba impaciente, respiré profundo
-Hace unas semanas, recibí mi carta de aceptación para la universidad a la que aplicamos en Nueva York- jadeó sorprendida
-¿Que? ¿Por qué no me lo dijiste Emily? ¿Ya no confías en mí? yo te conté que recibí la mía, como no me dijiste nada, pensé que no te habían aceptado, por eso no toque más el tema yo..-
-Espera, espera- interrumpí -Estaba a punto de contarle a mamá y cuando entré, la encontré desmayada, pedí una ambulancia de inmediato, estaba tan aturdida, tan asustada que jamás se me ocurrió hablarte, espere por horas en esa maldita sala de espera, antes de que saliera el doctor Müller a hablar conmigo, Billy apareció y me preguntó que si estaba bien, no pude responderle, el doctor salió y..- Un nudo en mi garganta estaba complicando mi confesión, las traicioneras lágrimas comenzaron a salir sin mi permiso, se me hizo difícil recordar las palabras del medico - Me confirmó que el cuerpo de mi mamá está invadido por el cáncer y que.. no hay más nada que hacer por ella- me quebré de nuevo -El estaba ahí, todo golpeado y aún así no se separó de mi, ni aunque le llené su camisa de lágrimas y seguramente mocos- trate de sonar divertida, no quería que la plática se volviera en torno a eso, así que proseguí contándole -El tema es que mamá pidió volver a casa, se negó a morir en un hospital, lejos de mi, de su casa, en la ambulancia el seguía sin soltarme, yo sinceramente caminaba en automático, no capté que estaba conmigo hasta que los paramédicos se fueron y mamá se quedó dormida, salí y aquí estaba el, aún en la sala de lo mas cómodo, tomamos café y luego se fue, no lo había vuelto a ver hasta hoy- Sam ni siquiera parpadeaba
-Amiga, lo siento mucho- salto a mis brazos, lloramos juntas, no había necesidad de decir nada, ella me estaba dando su apoyo y yo agradecía no tener que hablar más de eso, omití algunos detalles sobre esa noche que no era necesario que ella supiera
-Gracias Sam, de verdad gracias por estar siempre y solo para dejarlo claro, no te dije nada por que no pienso ir, mamá me necesita y pues nada.. aplicaré el próximo año, tal vez no sea el 100% pero ruego por qué me den algún porcentaje de beca- le aclaré
-¿100%? ¡Carajo! no se lo digas a mamá, yo no conseguí ni el 50%- las dos reímos de sus ocurrencias -¿Cómo puedes ser tan inteligente con tan poco tiempo que tienes para estudiar? yo me quemo las pestañas haciéndolo y nunca conseguí acercarme siquiera a tus notas- me abrazó muy fuerte -Estoy muy orgullosa de ti Emily, se que el próximo año te darán esa beca- yo solo asentí, ya le había dicho todo y no quería seguir hablando de eso -Ahora deja de hacerte la tonta y cuentame ¿Que paso está noche? casi me desmayo cuando ví que Billy venía directo a ti ¡Oh! espera, espera ¿Cuando fue que pasó eso del hospital?- blanquee mis ojos ante su insistencia, pero igual le respondí, ella tecleo en su teléfono y me mostró un vídeo difícil de ver para mí, Billy pelea a puños con Braiton y el muy.. traidor ¡le pegó con un madero! jadee sin poder evitarlo, me dió coraje con ese hombre, que traposo y sucio es...
-¿Tu eres la mosca muerta por la que pelearon?- dijo y luego se arrepintió
-¡¿Que?! ¿Cómo? ¿De que hablas? - yo estaba confundida, ella maldijo para sus adentros es obvio que no estaba en sus planes decir lo que dijo en voz alta -¿Mosca muerta? ¿yoo? ¡Explicame!- ella resopló pero igual comenzó con su relato
-Esa fue la noche de la fiesta en la bodega, la Grisasea esa, estaba de resbalosa con Billy, el la rechazó y ella comenzó a reclamarle sobre una chica mosca muerta, luego el idiota de Braiton se invitó solo a la pelea y dijo que "Esa chica" era una mustia y Billy enfureció como ya lo notaste, ni siquiera con trampas pudo vencerlo, desde ese día todos hablaban de esa afortunada chica y ¡resulta que eres tu! la Grisasea esa me la va a pagar, maldita envidiosa ¿Mosca muerta tú? ¡Por Dios!- Samantha hablaba tan rápido que me fue difícil llevarle el ritmo, aunque comprendí a la perfección todo lo que me dijo, el peleó por mi, me defendió a mi, está noche por segunda vez en mucho tiempo, volví a dormir con una sonrisa, por la mañana desperté un poco tarde, mi amiga aún estaba caída en coma junto a mi, así que me levanté como rayo, no podía darme el lujo de dormír hasta esta hora, mamá debía alimentarse a sus horas, fui muy descuidada, apenas abrí la puerta de mi habitación un delicioso aroma a tocino inundó mi nariz, pensé que mi madre estaba cocinando y corrí a la cocina pero me lleve la sorpresa de mi vida
-¡¿Billy?! ¿Que haces aquí?- traía puesto el delantal de cerecitas de mi mamá, se veía realmente sexy con el y me distraje por un momento
-Yo lo invité a pasar hija, el se ofreció a prepararnos el desayuno, no pude negarme, no acepto un "no" por respuesta- dijo mamá
-¿Te gusta lo que vez? Con la boca cerrada se ve exactamente de la misma manera- susurró disimuladamente en mi oído, sacudí mi cabeza para espabilarme
-Huele delicioso¿No hija?- le dije que si y le avisé que debía preparar una porción extra pues Sam estaba en casa y el respondió que ya lo sabía y lo había tomado en cuenta, subí a despertar a mi amiga, le avisé lo que estaba pasando y regrese a la cocina a esperarla, cuando bajo se sorprendió a pesar que ya estaba avisada, pero eso no impidió que pasáramos una mañana como tenía mucho que no pasaba, las risas no faltaron, fue divertido pero sobre todo especial, teníamos años de no disfrutar un desayuno tanto como este y no por lo delicioso que estaba sino por qué mamá estaba sonriendo también, ella estaba tan feliz como yo..