37 Elizabeth se movía incómoda en su cama. Algo la perturbaba en su sueño y fue obligada a despertar. ¿Qué sucede? Sus ojos se abrieron y se dio cuenta de que su cama se estaba sacudiendo. No era una vibración suave como en los hoteles donde se introducen unas monedas en unas ranuras. Esto eran violentas sacudidas que la hacían rebotar literalmente. ¡Por todos los Cielos! Miró el techo mientras la violenta vibración la sacudía. ¿Un terremoto? Elizabeth observó la habitación. Sus ojos se concentraron en una silueta al extremo de la cama. Tan pronto como lo vio, la cama dejó de agitarse. —¿Frank? Frank estaba inmóvil con lágrimas corriendo por su rostro. Extendió las manos hacia ella y su boca se movió como estuviera tratando de hablarle. Elizabeth se sentó y sacó sus piernas

