Veitiuno

2454 Palabras
DongHae Sonreí, lo hice ampliamente. Apreté su mano, y me acerqué sutilmente a el. -Buen dia...- susurré. Sus ojos se achicaron un poco, sus labios se elevaron y sus mejillas parecían crecer. -Buen dia DongHae..- su voz sonó hermosa. Con un paso más, pude apoyar mi cabeza en su pecho. Cerré los ojos al mismo tiempo en el que HyukJae me rodeó con un brazo. No entendía muy bien, y tampoco quería pensarlo demasiado, sin embargo no podía evitar preguntarme: ¿Desde cuando la vida se sentía tan bien? Seguramente desde que HyukJae apareció en mi vida.. eso era obvio. -¿Listo para tu primer día de trabajo?.- preguntó. Levanté mi vista y asentí. -No quiero retrasarme.. - dije.- Pero tampoco quiero soltarte. HyukJae soltó mi mano y acunó mi mejilla derecha, justo antes de unir nuestros labios. Esa vez no sólo dejé que me besara, si no también lo besé a el. Use toda la intensidad que tenia, todas las ganas y deseos... ya no debía contenerme. HyukJae había demostrado estar más seguro de lo nuestro. "Lo nuestro" sonaba hermoso. Su mano apretando mi espalda, bajó un poco hasta quedar cerca de mi trasero. Sonreí sobre sus labios y HyukJae terminó con el beso. -¿Por qué sonríes siempre que hago eso?.- preguntó en un tono divertido. -No lo sé.- dejé un pico.- Me da gracia como es que nunca sigues bajando. -¿Debería hacerlo entonces?.- sonrió aún más.- Si lo hago... ¿Sonreiras? -Intentalo y verás.. Pensé que lo haría, pero me dio un pico de vuelta y se alejó. - Ahora debes ir a trabajar.- me guiñó el ojo.- Además.. el pequeño nos está mirando. Miré al piso y el pequeño gato nos miraba atento. Lo tomé entre mis brazos y dejé un beso en su cabecita. -Portate bien mientras no estoy.- le dije. - Lo hará.- se unió HyukJae también acercándose y dejándole un beso en el mismo lugar.- Confia en Den. -¿Den?.- pregunté levantando una ceja.- ¿Ese es su nombre?. Se encogió de hombros.- Ya que tu no le ponías uno, lo hice yo. ¿No te gusta?. -Me gusta.- le entregué al pequeño y fui a buscar mis cosas de la habitación. Era mi primer día de trabajo y HyukJae se ofreció a llevarme. Nos subimos en su coche, y al ponerse en marcha, comencé a sentirme nervioso. Tragué saliva y puse mi mano sobre el brazo de HyukJae. -Estoy nervioso. -¿Por el trabajo?. -Si..- tomé aire.- tengo la sensación de que algo sucederá. -Que suceda lo que tenga que suceder.- detuvo el coche y tomó mi mano.- Aún así estaré contigo. -No se como dejó que tus palabras tengan tanta influencia en mi.- susurré y me acerqué a darle un beso rápido.- ahora sigue que no quiero llegar tarde. Cuando se puso en marcha otra vez, me sentí más aliviado, como si hubiese quitado ciento de kilos de encima. El se detuvo frente la veterinaria, aún estaba cerrada pues era muy temprano. -¿Quieres que baje contigo?.- preguntó. -¿No te molesta ver a Yunho? - Para nada, a decir verdad creo que será un placer. -Entonces ven. Ambos salimos del vehículo, y cuando tocamos la puerta, pareciera que también nos quedamos sin aliento al mismo tiempo. Yunho quien nos abrió, nos miró sorprendido. Claramente no se esperaba encontrar a HyukJae en ese lugar. -Buen dia.- Hyuk fue el primero en romper el silencio. -Buen dia.- dije yo también. -Buen dia.- dijo recuperando la postura.- Tanto tiempo HyukJae... -¿Cómo estas?. -Bien.. ¿Tu?. -Bien.. -Entonces tu eres el amigo de DongHae.- dijo entendiendo.- Y por ende, el esposo de Yuri. - Si.- sonrió y luego se giró hacía mi.- Ten buen día. -Gracias..- quería abrazarlo y besarlo, pero tuve que conformarme con darle un apretón en el brazo. -Nos vemos en la tarde ¿Si?.- su intensa mirada decía que tenía las mismas ganas que yo. - Si. Aunque no quise, vi partir a HyukJae y entré a lugar. Como siempre (desde que lo conocí) Yunho se mantuvo en silencio, pero en esa ocasión parecía pensar más que de costumbre. Con frases cortas me explicó lo que debía hacer, los precios y clientes. Luego de aquello se metió en su consultorio y sólo salió para llamar a sus pacientes que comenzaron a llegar unos minutos después. En cuanto al trabajo, estuvo bastante bien, no era pesado y la gente en general estaba bastante ocupada en sus mascotas como para preocuparse por mi. No hubo malos tratos. Mi trabajo terminaba a las 14 hrs, a la hora del almuerzo de Yunho, pero el debía seguir atendiendo en la tarde. -Buen trabajo.- dijo cuando cerró.- Muy bien como para ser tu primer día. -Gracias.- hice una reverencia. -Puedes irte.- soltó sin siquiera mirarme.- mañana a la misma hora. Estaba a punto de entrar otra vez a su lugar, pero lo llamé. -Yunho... Se detuvo y contestó sin moverse.- ¿Que? -¿Por qué te sorprendiste tanto cuando viste a HyukJae?. Se mantuvo unos segundos en silencio, hasta que pareció coger el valor de girarse y hablarme. -Responde tu primero.- dijo acercándose.- ¿Tu eres alguien nuevo en la congregación?. -No.- respondí firme.- No pertenezco allí. -¿Y qué hace HyukJae contigo?.. porque es algo que a pensas puedo creerlo. -Somos amigos... Negó con la cabeza.- El HyukJae que conozco jamás sería amigo de un mundano. -Quizas no lo conoces como realmente es. Suspiró.- Es algo increíble que haya cambiado y allí está mi respuesta. El HyukJae que conocí, jamás haría algo contrario a lo que dicen en la congregación.. Es mas, el estaba destinado a ser pastor, luego anciano... - frunció el ceño.- ¿Por qué está tirando todo a la basura? Y ademas.. ¿Por qué arriesga así a Yuri? - Si tanto te preocupa, buscala, yo tengo su número y... -No.- me interrumpió.- Nos vemos mañana DongHae. Sin decir más, cerró la puerta y supe que no saldría de allí hasta que me fuera. Lo hice, y al salir de allí, me quedé esperando el bus en la esquina. Desde allí lo vi salir y encontrarse con una mujer. Una mujer a la cual abrazó y besó. Me llamaba demasiado la atención Yunho, su historia, Yuri y por ende HyukJae. ¿Qué clase de pasado tuvieron? ¿Porque tenían en común ese miedo al hablar de contradecir su religión? Había tantas cosas que no entendía y que quería hacerlo. Una vez sentado en el bus, tomé mi celular y sonreí al ver un mensaje de Yuri. Yuri: Buenas tardes DongHae, quería preguntarle como le fue hoy... DongHae: Hola Yuri, me fue bastante bien... pero salí lleno de preguntas. Yuri: ¿Yunho...? DongHae: Vió a HyukJae y se puso raro... Yuri: Era de esperarse.. en su lugar también reaccionaría así.. DongHae: ¿Estas ocupada ahora? ¿Quieres que nos veamos? Yuri: Puedes venir a casa, es más seguro. DongHae: En quince minutos estaré allí. Rápidamente me bajé del bus y comencé a caminar las cuadras que me quedaban. No sabía si era correcto lo que quería hacer, pero sentí una necesidad inmensa de conocer más de HyukJae., sin embargo ¿Estaba bien conocer a sus espaldas? Durante el camino lo pensé demasiado, y cuando salí de mis pensamientos ya estaba frente su casa. Yuri me esperaba en el patio, y sonrió cuando me vio. -Hola.- dijo haciendo una reverencia. -Hola.- le respondí el saludo, la reverencia y la sonrisa. Había algo en ella que me hacía sentir cómodo y cálido. -Pase.- abrió la puerta y me dejó entrar.- ¿Ya almorzó? -Aun no.. -Genial, entonces me acompañara en la comida. La seguí hasta la cocina donde sirvió dos platos de comida. -¿Podría llevarlos al patio trasero? Es un lindo día como para estar encerrados. -Claro. Una vez sentados, comenzamos a almorzar. Ella me miraba de reojo, y luego pensaba. -Pregunta lo que quieras.- le dije.- No hace falta que pienses tanto conmigo. Aclaró su garganta.- Bueno.. yo quisiera saber como se encuentra Yunho. -Por lo que vi bien, es un muy buen profesional y muy querido por sus clientes. Asentió.- Sabía que sería así. -Se preocupa por ti. -¿Eh? -Piensa que si HyukJae es mi amigo, podría traerte problemas. -Oh lo siento...- se disculpó.- Por mi culpa te hizo sentir incómodo. -Deja de disculparte, no me sentí incómodo, pero si tengo muchas dudas.- me puse recto.- Y si puedes ayudarme a aclararlas, te estaría agradecido. Me miró curiosa. -Está bien. ¿Cuáles son sus dudas? -¿Qué posición tiene HyukJae en la congregación?. -Ninguna en específico.- frunció el ceño.- Su familia no son personas importantes allí, pero.. -Pero...? -Los ancianos desde que tengo memoria, tuvieron una preferencia hacía el. -¿Con ancianos te refieres a Nae? - Si.- hizo una mueca.- Especialmente el. -¿Sabes porque? Negó. -Supongo que porque HyukJae siempre fue entregado a nuestra religión.. el es quien más sabe aparte de los ancianos. -¿Es por eso que Yunho se sorprendió de que el sea mi amigo? -De cualquiera se puede esperar que traicione a la congregacion, excepto de el. -¿Qué sucedería si se enteran de que el y yo....? Yuri dejó de mirarme, y vi como juntó sus manos en el regazo. -No se.. pero sería algo muy malo. -¿Malo..? - Hey! ¿Qué hacen almorzando sin mi? Solté aire y miré a HyukJae que caminaba hacía nosotros, el sonreía. Yuri se puso de pie rápidamente. -No sabía que vendrías a almorzar. -Tampoco lo sabía.- rió.- Te llamé pero me da la contestadora. -Oh es que dejé mi celular cargando. ¿Te sirvo?. - Solo un poco, por favor. Yuri se metió adentro y HyukJae se sentó a mi lado. -Que linda sorpresa.- su mano casualmente pasó por mi cabello. Me mordí el labio. -Tienes una obsesión con mi cabello.- comenté de nuevo. Siempre me gustaba decirselo, y mucho más escuchar sus respuestas. -Tengo una obsesión contigo, y tu cabello es parte de ti. Tomé aire, y me contube para no lanzarme a sus brazos. En ese lugar no correspondía. -¿Cómo te fue hoy?.- preguntó como si supiera que debía cambiar de tema. -Bien, simplemente quedé con muchas dudas.- moví mi cabeza.- sobre algo.. sobre alguien. -¿Quien? -Tu.. -Pues pregunta y te responderé.- suspiró amablemente. Yuri regresó y dejó la comida de HyukJae en la mesa, también se sentó a su lado. El contó como fue en su día, y aunque suene "egoísta" no le preste atención. Me quedé mirando cada una de sus facciones y acciones, mientras pensaba. Me pregunté. ¿Qué piensa? ¿Qué clase de miedos tiene? ¿Cómo se encuentra su salud mental ahora que todo está cambiando? Caí en cuenta de que el debía estar pasando por muchas cosas, y aún así es amable conmigo.. además de demostrar sus ganas de estar a mi lado. - Hey.. estas callado.- dijo mirándome. -¿Debes regresar al trabajo?.- pregunté. - No, tendré la tarde libre. ¿Por que? -Me gustaría que me acompañes a un lugar. -Claro. Vi a Yuri sonreír un poco antes de levantarse y regar sus plantas. Me quedé en silencio hasta que HyukJae terminó de comer. Me dediqué a admirarlo. ***** -Detente aquí.- dije. HyukJae detuvo su vehículo a un costado de la acera. -¿Un colegio?.- preguntó extrañado.- ¿Que hay aquí? -Aqui está alguien muy especial para mi.- dije.- Y quiero que lo conozcas. HyukJae asintió, y como todos sus actos hacía mi, me tomó de la mano. Me acomodé en el asiento y miré al frente, mientras que sus ojos se mantenían en mi. -Su nombre es Ian.- comencé y la voz me tembló.- Tiene casi 6 años. La mano de HyukJae apretó un poco la mia, siendo así un gran apoyo para mi. -El...- tomé aire y lo señalé cuando el junto a sus padres, entraban en el colegio.- Es mi hermano... -Su cabello lo delata..- Dijo HyukJae suavemente. Sonreí y los ojos se me llenaron de lágrimas. - Si... Todos tenemos el cabello así. Donghwa, Ian, yo.. y Jiwon soli a tenerlo también así. Del mismo color, y la misma textura. -Cabello hermoso. Miré a HyukJae, con su mano libre me acarició el rostro. -¿Duele?. Asentí.- Demasiado. -Llora si eso es lo que necesitas. Negué.- Si lloro, no podré contarte. El se parecía preocupado.- ¿Seguro? Tragué saliva y me atreví a hablar. - Cuando JiWon murió, toda mi familia se desmoronó. Papá regresó a la bebida, y mamá comenzó con las drogas... A ninguno de los dos les importó los que quedamos.- fruncí el ceño.- Aún estoy enojado por ello. -Tranquilo. Su voz me calmó. -DongHwa ya era mayor de edad y se fue de casa, el no soportó tanta mierda. Ian y yo quedamos un tiempo, pero fui egoísta en ese tiempo ¿Sabes? Me centré en mi culpa, y en el sentimiento de odio hacía mi.. también descuide a Ian. Se enfermó tanto que quedó hospitalizado, y le quitaron la custodia a mis padres. Afortunadamente llegó una familia adoptiva para el, y son ellos. Los padres que el merece. -Eras un adolescente, no puedes culparte... alguien con 16 años no está preparado para hacerse cargo de un niño pequeño. -Jiwon tenía 12 y lo hizo.. - No debió ser así.- dichas esas palabras me abrazó.- un niño jamás es culpable de las malas decisiones de sus padres. Me aferré a su camisa. Yo también pensaba así.. pero ¿Por qué no podía aplicarlo para mi? ¿Por que siempre sentí esa culpa? -¿Y tu...? ¿Qué pasó contigo?.- susurró. Lo miré, y seguro me veía patético. -Historia para otra ocasión..- intenté sonreír. Sin dudarlo dejó un beso en mis labios. -Gracias por contármelo. -Hoy me di cuenta de que quiero saber más de ti, y para que sea justo, tu también debes saber de mi. -Me encanta eso.- dejó otro beso.- ¿Crees que algún día me lo puedas presentar? -¿A Ian? - Si -Quizas.. el no sabe que soy su hermano, tampoco quiero que lo sepa.- me sinceré.- Pero me gustaría ser cercano a el. -Entonces acercate.- sonrió desprendiendo luz.- No te prives de lo que te hace feliz. -¿Y eso?.- sonreí.- No es algo tipico de ti. - Es que ahora yo no me estoy privando de ti, y se siente bien... realmente bien. -Malito cursi...- me abracé a el. Y lloré. No sabía si lo hice de tristeza o felicidad. Quizás un poco de los dos.
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