DongHae Después de tanto terror, encontrar un poco de paz me parecía algo irreal. Estar entre los brazos de HyukJae hasta hace unas horas me parecía algo lejano y hasta imposible de cumplir, al menos por unas semanas más. Sin embargo estaba con el, recién llegados a su cama, en silencio. Levanté la cabeza y dejé un beso en su labio partido. Hizo una mueca, al igual que yo. Los dos teníamos el rostro golpeado. Aún así, el también me besó. -¿Que pasó?.- preguntó. -Nae pidió que vaya a verlo y... -¿Y FUISTE?.- hizo el intento de levantarse. -Calmate HyukJae.- lo detuve.- Escucha. Hizo una mueca, la cual me recordó a las que hacía cuando nos conocimos. Tuve buenos tiempos con HyukJae, y quería regresar a ellos. -Richard me llevó a una especie de sótano que está en la oficina

