Hay cosas que no pueden explicarse solo existen, como aquellos sentimientos que van más allá del entendimiento. Cesia estaba ajetreada, se movía de un lado a otro en la cafetería, había mucha gente y ella debía estar pendiente de que todos estuviesen siendo atendidos correctamente, y también debía estar al tanto de asistir a los que iban a tomarse fotos y demás. Sus pies la estaban matando. Sus piernas estaban ardiendo de tanto subir y bajar las escaleras, no entendía por qué estaba tan agotada, solo lo estaba a un punto que el aire comenzó a faltarle. Bajando las escaleras del tercer nivel al segundo, sus piernas flaquearon y su mente se encontró tan nublada que no pudo resistirlo más, se apoyó del posa manos y se sentó en las escaleras. Las perso

