Cesia caminaba de un lado a otro en la cafetería, entre que se aseguraba que todos fuesen atendidos de la mejor manera y estaba pendiente de que las fotos de quienes iban a disfrutar de los escenarios, estaba consumida sin capacidad de pensar en nada más y realmente lo agradecía. La verdad era que cuando sus padres no estaban, sentía una carga mayor sobre sus hombros, después de todo era la encargada principal y todo debía estar perfecto. Cesia subió las escaleras al tercer nivel, dio un repaso por todo el lugar y todo parecía en orden, a pesar de que estaba acostumbrada a todo el revuelo, se sentía impactada y abrumada de tener tantas personas en la cafetería. Miró su reloj mientras bajaba las escaleras para dirigirse a la cocina y verificar cómo es

